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5 de agosto de 2021

La reflación y la estimulación artificial de la economía para superar una recesión económica

Te explicamos cómo los estados se valen de los impuestos, la tasa de interés, la base monetaria y los gastos en obras públicas para impulsar el consumo y la producción luego de un periodo de contracción

La reflación es una situación creada por el Estado para estimular la economía con el fin de conseguir una subida de precios para superar un periodo de recesión económica.

Se podría decir que la reflación es una inflación controlada y creada por el Estado para aumentar el índice de precios para al consumidor (IPC) y retornar a los niveles proyectados a largo plazo.

La reflación ocurre a través de medidas expansivas de políticas monetarias o fiscales, con el objetivo de impulsar el consumo y la producción para evitar caer en una deflación luego de un periodo de recesión económica. Este término también se utiliza para describir la primera fase de una recuperación económica, luego de un periodo de contracción.

Se puede decir que esta situación económica es lo contrario a la desinflación. Ya que la desinflación es cuando el gobierno busca reducir la inflación a través de la implementación de políticas fiscales o monetarias. Y esto ocurre cuando el nivel de inflación está por encima de lo proyectado a largo plazo; entonces, el gobierno busca reducir la tasa, pero siempre teniendo cuidado, ya que esta reducción no puede ser igual o menor a cero, porque eso llevaría a una deflación.

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En cambio, la reflación busca lo contrario a la deflación, que sería incrementar la tasa de inflación controladamente. Esto ocurre cuando el índice de precios al consumo cae por debajo de los niveles proyectados.

Por ejemplo, supongamos que un país mantiene un nivel de inflación del 3% pero un año cae a 0%. Esto significaría que el próximo año, la inflación debería ser aproximadamente 6% para volver a la normalidad con respecto a las proyecciones a largo plazo. Esta inflación más alta de lo normal es conocida como reflación, ya que es un tipo de inflación creado y controlado por el gobierno para mantener la tendencia de inflación acorde a lo proyectado a largo plazo.  

Algunas de las principales herramientas que utilizan los gobiernos para aumentar el consumo y subir los precios son:

  1. Reducir los impuestos: Al reducir los impuestos, las compañías y los empleados tienen menos gastos, y se espera que este extra-porcentaje de dinero se utilice para impulsar el consumo y subir los precios.
  2. Bajar la tasa de interés: Cuando hay bajas tasas de interés, pedir créditos se vuelve más barato y ahorrar se vuelve menos rentable, lo cual impulsa el consumo.
  3. Incrementar la base monetaria: Cuando el banco central aumenta la base monetaria, el costo del dinero disminuye, lo cual incentiva más inversiones y mayor cantidad de dinero para los habitantes.
  4. Incrementar gastos en obras públicas: Grandes obras públicas crean puestos de trabajo, mejorando así la tasa de empleo y la cantidad de gente con poder adquisitivo

De igual manera como la desinflación se considera una solución para combatir altos niveles de inflación, la reflación también se considera un antídoto para la deflación.

Y cabe mencionar que la inflación no es necesariamente algo negativo, mientras que la deflación sí se considera algo más peligroso, ya que es más difícil de combatir y sus efectos pueden ser devastadores.

Este concepto de reflación no es uno que solemos escuchar a menudo, pero hoy en día es un concepto más relevante que nunca debido a la pandemia y sus efectos negativos en la economía mundial.

Podemos observar este proceso de reflación en muchos países que están luchando por volver a valores estables en cuanto a la economía.

Por ejemplo, en el caso de los Estados Unidos, la Reserva Federal comenzó un proceso de reflación a mediados de julio del año pasado. Esto se refleja a través de los grandes estímulos que impone el gobierno para alcanzar buenos niveles de inflación y crecimiento.

Estas tácticas no son ninguna novedad, pero la reflación que vemos hoy en día puede ser una de las más fuertes presenciadas en décadas.

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