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21 de enero de 2021

AFIP tiene a Paraguay entre “no cooperantes” y se plantea impuesto que alcanzaría a argentinos residentes en nuestro país

A través de un proyecto de ley, el oficialismo argentino plantea un cobro de tributo que prevén aplicar también a ciudadanos residentes en países “no cooperantes”, donde se incluye a Paraguay a pesar de ser miembros del Mercosur. La propuesta nos deja en desventaja para la atracción de inversiones desde Argentina y atenta contra la integración regional.

La falta de un acuerdo entre Paraguay y Argentina que permita el intercambio de información tributaria entre ambos países forzará la inclusión de inversionistas del vecino país residentes en Paraguay – con patrimonios por valor igual o superior a 200 millones de pesos o alrededor de 2,5 millones de dólares – en la lista de los alcanzados por un nuevo impuesto que se plantea en el vecino país.

A través de un proyecto de ley presentado por diputados oficialistas en Argentina – que ya tiene dictamen favorable de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de ese país – se plantea imponer el pago de un aporte extraordinario sobre la riqueza, a ser abonado por única vez, a todos los argentinos, incluso a aquellos residentes en países “no cooperantes” o “de baja o nula tributación”.

Según la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de la Argentina, Paraguay es parte de la lista de países “no cooperantes” en intercambio tributario; el único fundador del bloque del Mercosur (Mercado Común del Sur) en integrarla. No así Uruguay, por ejemplo, que con esto podría volverse más atractivo que Paraguay para el desembarco de los capitales provenientes desde Argentina, que hoy buscan una economía más estable que la de su país.

Lea también: La fuga de capitales de Argentina y el desafío de acelerar la residencia en Paraguay

La iniciativa lleva el nombre “Aporte Solidario, Extraordinario y por única vez vinculado a los patrimonios de las personas humanas”. La tasa que deberán abonar los argentinos residentes en su país es de 2% a 3,50%, sobre el monto total de su patrimonio instalado tanto en Argentina como en el exterior.

En tanto, los argentinos residentes en países “no cooperantes” (como en Paraguay) tendrán que pagar una tasa más elevada, que va de 3% hasta 5,2%, dependiendo del valor total de su patrimonio.

Con los fondos recaudados a través este impuesto extraordinario a los grandes patrimonios y a las altas rentas, impuesto a las ganancias bancarias y a la vivienda ociosa, se pretende crear un fondo para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia de COVID-19 en Argentina, financiando todas las acciones necesarias en materia sanitaria, económica y social, según se detalla en el proyecto de ley en cuestión.

Alcance del proyecto

Medios de comunicación de Argentina hablan de que el citado proyecto de ley tendrá un alcance sobre un universo de 12.000 personas, de las cuales, alrededor del 50% posee entre 200 y 400 millones de pesos de patrimonio. La estimación manejada sobre el posible monto a ser recaudado con este impuesto extraordinario es de 300.000 millones de pesos.

El economista César Barreto, ex ministro de Hacienda, coincide en que, sin lugar a dudas, la imposición de este tributo extraordinario con alcance sobre los argentinos residentes en países “no cooperantes”, tendrá su efecto sobre Paraguay, con menor dinamismo en las inversiones provenientes de Argentina.

“A no ser que cambien su residencia fiscal, en cuyo caso los argentinos con residencia fiscal en Paraguay argumentaría que, para el fisco argentino, ellos son no residentes en la Argentina, por lo cual solo pueden exigirles impuestos sobre sus activos en la Argentina”, menciona el ex ministro de Hacienda.

La economía argentina figura como la segunda más afectada por la pandemia de COVID-19 en el segundo trimestre del 2020, en Sudamérica.

La medidas de Argentina ante la COVID-19

Tras la llegada de la pandemia de COVID-19 en la Argentina, el gobierno de Alberto Fernández tomó varias decisiones para hacer frente a la situación. Como una de las primeras medidas, se prohibió el ingreso de extranjeros que provengan de las zonas afectadas; se suspendieron las clases presenciales, y se pusieron en marcha varias medidas de prevención como la aplicación de teletrabajo y trabajo remoto para el sector público y privado.

Asimismo, se implementó asistencia a las familias, se suspendieron el cierre de cuentas bancarias y el corte de los servicios, se congelaron los precios de los alquileres y se prohibieron los desalojos y ejecución de hipotecas; además de prorrogar todos los contratos de alquileres hasta el 30 de este mes.

Por otro lado, respecto al impuesto a las ganancias, el gobierno de Fernández estableció un plazo adicional excepcional de 90 días para contribuyentes que deben informar sobre reorganización de sociedades, fondos de comercio, empresas o explotaciones, de la Ley de Impuesto a las Ganancias; entre otras medidas.

Hasta el lunes 28 de setiembre, luego de 200 días de haberse confirmado el primer caso, la Argentina registró un total de 711.321 infectados por COVID-19, además de 15.749 muertes y más de 565.935 personas recuperadas.

Impacto económico

Argentina figura como el segundo país más afectado por la pandemia de COVID-19 en la región de Sudamérica, entre los que ya reportaron la variación del producto interno bruto (PIB) durante el segundo trimestre del 2020.

Con una caída de -19,1%, la contracción económica del país vecino es superada únicamente por la de Perú, que llegó a -30,2%, en comparación con mismo periodo del 2019. Los siguientes en la lista son Colombia y Chile, con niveles de retracción de -15,7% y -14,1%; mientras que Brasil, Uruguay y Paraguay vieron a sus economías contraerse en -11,4%; -10,6% y -6,5%, respectivamente, según datos compartidos por el Banco Central del Paraguay (BCP).

Argentina suma así ocho trimestres de resultado negativo en el desempeño de su PIB, desde el 2018. La tendencia fue interrumpida únicamente en el segundo trimestre del 2019, cuando la variación fue de 0%; la segunda mayor contracción económica observada en este periodo corresponde al cuarto trimestre del 2018, con una caída de -6,1%; solo en el arranque de ese año se había logrado un crecimiento, de 4,1%.   

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