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9 de agosto de 2022

Un mayor endeudamiento será la única salida económica de Paraguay si llega una segunda ola de COVID-19

El cuerpo que está tomando el PGN 2021 no deja espacios para responder a los efectos que puedan generar un confinamiento más estricto de la población y el retorno a un menor dinamismo económico. Hacienda anuncia un plan financiero «bastante restrictivo».

ANÁLISIS

“Vamos a tener que gestionar recursos adicionales”. Esta fue la respuesta del ministro de Hacienda, Oscar Llamosas, a la consulta sobre las acciones que tomarían ante una eventual segunda ola de contagios de COVID-19 en el país, para enfrentar nuevamente el impacto económico que pueda desatar esta situación.

De esta manera, el aumento del endeudamiento público se presenta como la única salida a las exigencias que puede acarrear un incremento del ritmo de contagios del nuevo coronavirus, fenómeno conocido como “segunda ola” y que está deteriorando nuevamente el terreno económico de los países avanzados.

Esta situación a la que se expone la administración del Estado paraguayo se debe a que el proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2021 no contempla los egresos que eventualmente tendrán que efectuarse en un escenario de recrudecimiento de la emergencia sanitaria.

Llamosas explicó que esta previsión no está incluida en el plan de gastos porque no se tiene certeza de cuándo vaya a llegar una segunda ola de contagios ni del tamaño que debería tener la respuesta a sus efectos, al tiempo que las necesidades de recursos incluidas en la actual propuesta del PGN 2021 ya no dejan espacio para considerar tal contingencia.

Autoridades del Ministerio de Hacienda presentaron a la prensa detalles del avance del tratamiento del PGN 2021. Foto: Gentileza – Ministerio de Hacienda

“No podíamos nosotros prever algo que no sabemos cuándo va a ocurrir, cuánto va a costar, y más todavía que los espacios, con los recursos hoy disponibles, nos permiten presentar el Presupuesto que se envió”, recalcó.

“Llegado el momento, si ocurre eso (la segunda ola), se va a evaluar la necesidad de recursos para que en base a eso se haga la mejor alternativa de obtener esos recursos”, agregó.

Reconoció que el endeudamiento – ya sea externo o interno – es la alternativa más probable, ya que difícilmente se puedan generar más ingresos impositivos de lo que se encuentra proyectado en la propuesta de PGN 2021 en estudio.    

Lea también: Ministro de Hacienda asegura que la deuda pública todavía es sostenible

“Si uno mira qué hicieron los países ante una emergencia, es la única vía prácticamente que tienen los gobiernos: por un lado, la caída en la actividad económica hace que recaudes menos; por otro lado, tomaste también medidas para alivianar el costo a las personas y a las empresas, prorrogaste pagos de impuestos. Entonces, ¿qué otra opción tenés?”, exclamó el secretario de Estado.

Adelantó que de concretarse este riesgo, se deberán tomar decisiones rápidas, así como generar los programas y las acciones, de manera que el impacto sea el menor posible. Al respecto, destacó que la respuesta que se dio a la primera ola llevó a que el país tenga el golpe menos pronunciado en la región, tanto en su economía como en su condición sanitaria.

¿Cómo está el PGN 2021?

El 1 de setiembre pasado, el Ministerio de Hacienda presentó un proyecto de PGN 2021 – con una posterior adenda – que prevé recursos por valor de G. 85,7 billones (o USD 12.098 millones). Con su tratamiento en el Poder Legislativo, el monto asciende ya a G. 92,2 billones (USD 13.010 millones), con un incremento de 7,5%.

El documento cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, pero el Senado incluyó modificaciones en la sesión del miércoles último, con lo cual el proyecto de ley retorna a la Cámara Baja y deberá ser tratado en el transcurso de los próximos días.

Evolución del proyecto de PGN 2021, desde la propuesta de Hacienda y su paso por el Legislativo. Fuente: Ministerio de Hacienda

La deuda pública prevista para el año que viene se encuentra en USD 2.461 millones, según la última versión aprobada por el Senado, y es superior en 51,6% al proyecto inicial que presentó Hacienda.

Proyecciones como la del banco Itaú ubican a la deuda pública en un nivel que representará el 33,7% del PIB en el 2021, desde el 31,6% en que se espera que este indicador cierre el 2020. Esto, luego de que el endeudamiento del país fuera de solo 23,2% del PIB en el 2019 y de 19,9%, en el 2018.

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Recomposición de las cuentas públicas

Al mismo tiempo que debe continuar el apoyo económico a los sectores más golpeados por la pandemia y mantener las inversiones en obras, el Ministerio de Hacienda debe iniciar también el camino de retorno al orden fiscal.

Para el efecto, trazó un plan de convergencia que prevé en el 2024 situar al déficit fiscal en el nivel de 1,5% del PIB que exige la ley. Esto debe iniciar con una corrección desde el 6,5% en que cerrará el 2020 a un déficit de 4% en el 2021

Al respecto, Oscar Llamosas aseguró que están preparando un plan financiero “bastante restrictivo” para el PGN 2021, a fin de evitar los desbordes que puedan generarse principalmente desde el incremento de gastos corrientes que se incluyan en las cámaras del Congreso.

“Nosotros pensamos, en una primera instancia, tener un plan financiero bastante restrictivo, mínimamente igual a la versión (PGN 2021) del (Poder) Ejecutivo, sea fuente 10 (recursos del Tesoro, proveniente del cobro de impuestos) o fuente 30 (recursos propios de las instituciones). Si bien se dieron ajustes, creemos que con las herramientas que tenemos a disposición, en la etapa de ejecución podemos aminorar o reducir el impacto que eso pueda tener para el Fisco”, aseguró.

“Nos vamos a mantener en nuestra posición de no aumentos salariales, no nuevos contratos, no nuevos nombramientos, sin que pase por el proceso normal establecido: concurso público, autorización del Equipo Económico y toda la justificación que requieran esos nuevos nombramientos o esos nuevos contratos”, añadió.  

El límite de 1,5% déficit fiscal ya dejó de cumplirse el año pasado, como efecto del estancamiento económico que sufrimos a consecuencia de la sequía y otros fenómenos adversos.

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