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1 de febrero de 2023

Recuperación agrícola y retroceso de la inflación sostendrán la confianza del consumidor, en 2023

Los consumidores paraguayos cerraron el 2022 en un ambiente de ligero optimismo, propiciado por el dinamismo comercial propio de la temporada de aguinaldo y luego de que el ICC se mantuviera en niveles de pesimismo durante gran parte del año, según la medición del BCP.

Si bien los puntos de confianza del último mes del año pasado no alcanzaron a los de diciembre del 2021, se espera que, en los próximos meses, la convergencia de la inflación al rango meta y la buena producción agrícola sostengan los ánimos, aunque aún en un contexto de elevada incertidumbre.

Luego de mantenerse por casi un año en los niveles de pesimismo, los resultados de la encuesta del mes de diciembre de 2022 muestran que el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 52,4; una cifra mayor al dato obtenido en el mes de noviembre, que fue del 49,3. 

Con este resultado se sale de la zona de  contracción, aunque sigue siendo inferior a lo observado en el mismo periodo del 2021, que fue del 55,9, informó el Banco Central del Paraguay (BCP).

Recordemos que, para determinar que los consumidores se encuentran en la zona de optimismo, el indicador medido por la banca matriz se debe encontrar por encima de los 50 puntos, mientras que una cifra inferior a esta corresponde al pesimismo.

De acuerdo con las valoraciones de los especialistas del BCP, este repunte de la confianza de los consumidores se encuentra explicado en gran medida por el dinamismo característico del mes de diciembre, ya que es una época en que se percibe el aguinaldo, generando un mayor repunte en las ventas.

Con respecto a los componentes del ICC, el Índice de Situación Económica (ISE) alcanzó un valor de 35,7 al décimo segundo mes del año, con lo que exhibió una suba con respecto a noviembre del año anterior, de 32,7. Este nivel es, sin embargo, inferior al índice correspondiente a diciembre de 2021, que fue del 38,2, y continúa revelando la percepción negativa que se tiene sobre la situación actual de la economía desde hace ya varios años.

Por su parte, el Índice de Expectativas Económicas (IEE) en el último mes del año logró un valor de 69,2. Este resultado representa un incremento en términos mensuales, ya que al mes de noviembre de 2022 se obtuvo un resultado de 65,9. De igual forma, es inferior a la cifra de diciembre de 2021, que fue de 73,5.

Perspectivas para el 2023

En cuanto a las perspectivas para este año, el economista jefe del BCP, Miguel Mora, sostuvo que el presidente de la banca matriz, José Cantero, ya había mencionado que para este 2023 se espera un crecimiento económico del 4,5%, que se verá empujado por la recuperación del sector agrícola del país.

“Se espera un nivel de producción en torno a los 9 millones de toneladas en la soja, esto posiblemente estará aparejado a los precios. Además, traerá un ingreso de divisas bastante importante al país, por lo tanto, se espera algún tipo de efecto derrame justamente de la agricultura hacia los demás sectores relacionados”, expresó Mora.

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Con relación a los elementos que ayuden a sostener la confianza del consumidor hacia la zona del optimismo en los próximos meses, el economista resaltó que el retroceso de la inflación y la buena producción agrícola serán algunas de las variables fundamentales para sostener esta confianza.

“La convergencia de la inflación hacia el rango meta del 4%, hacia finales del primer semestre del 2023, más la buena producción de la agricultura estarían contribuyendo a mantener, sostener y acrecentar la confianza del consumidor hacia adelante. Lógicamente, en un contexto de incertidumbre tanto mundial como regional”.

Miguel Mora, economista jefe del BCP

Además, señaló que estos dos puntos fueron los que mayor incidencia tuvieron en la pérdida del poder adquisitivo de las personas entre el 2021 y 2021.

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La suba del dólar y su impacto en el consumo

Por otra parte, Mora indicó que evidentemente la suba del dólar tuvo un impacto significativo en el consumo de los hogares, ya que los productos adquiridos por las familias son un 30% importados, principalmente aquellos relacionados con bienes duraderos como electrodomésticos, vehículos, entre otros.

“Evidentemente tiene un impacto, al incrementar de precio lógicamente representan un menor poder de compra por parte de los hogares respecto a estos productos. No obstante, si bien el dólar ha aumentado en un 6,5% interanual en Paraguay, en comparación a otros países de la región como Brasil y Colombia, el porcentaje es mucho menor”, explicó el analista.

El año electoral y su incidencia en el consumo

El cambio de Gobierno sin duda alguna repercute en la actividad económica de un país. Según Mora, este proceso electoral y traspaso de mando podría afectar a los ingresos que obtienen los hogares de cualquier tipo de actividad.

“Evidentemente, estos contextos de mal manejo público tienden a crear incertidumbres principalmente en lo que se refieren a plan de inversión o planes de gastos por parte de los hogares”, expresó.

Así también, comentó que los malos manejos de recursos tienen algún tipo de incidencia en los servicios públicos, en las inversiones del Gobierno o sobre las actividades económicas privadas, hecho que repercute en los agentes económicos en general, pero también en los consumidores en particular.

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Convergencia fiscal y repunte económico

Por su parte, el director de Política Macro Fiscal, Rolando Sapriza, durante una entrevista a un medio de comunicación local manifestó que para este 2023 se tienen buenas perspectivas para un repunte de la actividad económica.

En lo que respecta al proceso de Convergencia Fiscal, Sapriza explicó que la implementación de medidas para la reducción gradual del déficit fue el camino correcto, ya que lo que se buscaba era evitar meter aun más presión a la recuperación económica. 

Añadió que, de acuerdo al plan, este año se prevé cerrar con un déficit del 2,3% del Producto Interno Bruto (PIB), para finalmente volver al 1,5% en el 2024, tal como lo establece la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF).

Por otra parte, dijo que las perspectivas para este año son positivas, impulsadas por un aporte importante del sector primario y la soja.

“La estimación presentada y que sustenta el Presupuesto General de la Nación (PGN) 2023 es del 4,5% de crecimiento económico. Puede ser un poco conservador, pero es lo que buscamos, manejarnos siempre dentro de la cordura”.

Rolando Sapriza, director de Política Macro Fiscal

En otro momento, Sapriza habló sobre el comportamiento de los ingresos tributarios y estimó que estos crecerán en torno al 9% en este 2023, dependiendo de cómo se vaya desenvolviendo la economía. 

Asimismo, resaltó que el año pasado se cerró con un resultado positivo del 13,5% en los ingresos tributarios, por encima de las estimaciones iniciales, explicados principalmente por la implementación de la Ley de Modernización Tributaria, además de la buena actividad económica experimentada en el 2021.

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