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12 de junio de 2021

«Hay que mejorar el perfil hacia la microeconomía, hacen falta soluciones estructurales»

El nuevo presidente de Interfisa Banco, Rubén Ramírez Lezcano, considera que los fundamentos macroeconómicos y financieros del país no corren peligro, pero se debe hacer una revisión de cuestiones como los incentivos a la formalización de las pequeñas y medianas empresas, para un mejor acceso al crédito.

Interfisa, que históricamente se dedicó a la atención de las Pymes, anuncia una reestructuración de su gobernanza institucional y apuntará a ampliar su cartera hacia el sector corporativo. Asume así un importante desafío, en medio de la incertidumbre generada por la pandemia.

Interfisa Banco se encuentra en pleno proceso de reestructuración de su plana ejecutiva. En este marco, el economista Rubén Ramírez Lezcano anunció su elección como presidente del directorio de la compañía, para encabezar el proyecto. 

En esta entrevista, nos comenta cuáles son los planes y las ideas para ampliar la cartera hacia nuevos segmentos del mercado, así como sus apreciaciones sobre el momento actual de la economía. 

Recuerda que el sistema financiero en general cuenta con un gran nivel de solvencia y liquidez, así como de tasas bajas en el contexto de una política monetaria laxa en el país. 

Sin embargo, reconoce que todavía se debe resolver una serie de problemas estructurales para avanzar hacia un mayor acceso al crédito, los que tienen que ver con incentivos para la formalización de las Pequeñas y Medianas Empresas, ya que las informales de este sector fueron las que más sufrieron la falta de capital y liquidez durante la pandemia. 

Dijo que, si bien posee una amplia experiencia en el sistema financiero, el hecho de presidir el directorio de un banco con más de 40 años es un desafío importante para su carrera el cual asume con mucha responsabilidad, 

También dio sus puntos de vista sobre algunos temas económicos como la política monetaria adoptada por el Banco Central del Paraguay (BCP), así como la imperiosa necesidad de despejar la incertidumbre por medio de una campaña de vacunación masiva en el país. 

– ¿Cómo toma este nuevo desafío de una envergadura tan importante?

Realmente tengo muchos años en el sector financiero, a nivel internacional como director del CAF para Centroamérica, Caribe y México, después en la Argentina. Luego, desde mi regreso al Paraguay en el 2018, estoy como miembro del directorio y después vicepresidente del Banco. 

Presidir el directorio de Interfisa Banco es un desafío importante y una alta responsabilidad que me otorgaron los accionistas para poder llevar adelante una etapa de consolidación de un banco de más de 40 años. 

Nuestros principales desafíos están en que, en primer lugar, hemos logrado una fuerte capitalización; en segundo lugar, estamos en una transformación tecnológica importante con el cambio del core bancario. Estamos con una transformación del gobierno corporativo, que implica mi asunción como presidente, pero también una reestructuración de la plana corporativa y funcional del banco. 

Apuntamos sobre todo a la eficiencia y la eficacia para atender las necesidades específicas de los clientes, en una etapa de muchos desafíos por la situación que experimenta el mundo y el país. 

– La toma de la presidencia se da en un momento complicado para el país y para el mundo ¿Cómo ven la evolución de la economía?

Para nosotros es justamente ese el desafío importante. Ya como miembro del directorio y vicepresidente, anteriormente logramos fijarnos metas ambiciosas pero realistas, experimentamos en los últimos meses un crecimiento de prácticamente el 30% de los depósitos, lo cual es una señal de gran confianza y credibilidad de los ahorristas. 

Esto nos permite ser más competitivos por las tasas; pero no solamente estamos buscando mejorar los plazos y las tasas, sino también criterios de rapidez y celeridad en el otorgamiento de los servicios, tanto de créditos como de prestaciones que el banco aborda de acuerdo con la actividad económica que tienen nuestros clientes y atendiendo el impacto de este evento sanitario que se da en distintas proporciones en los sectores.

Estamos entrando en un desafío de mejora tecnológica del Banco, que aparejada a una estructura mucho más moderna, tenemos el desafío de contar con más de 130.000 clientes. 

– El Banco está en un proceso de recuperación, esto es claro, y tal vez las tasas más bajas hoy ayudan a este sentido ¿La tecnología jugará un papel primario para seguir en esta senda? 

Ya empezamos a abordar lo que tradicionalmente hace el banco, es decir, la orientación hacia las micro, pequeñas y medianas empresas. Ahora abordamos también la parte corporativa, vamos a empezar a trabajar con empresas más grandes con esta capitalización donde nuestros índices de solvencia y liquidez nos dan mucha fuerza para el desafío que tenemos por delante. 

Lo otro importante es que el banco, con 35 sucursales, es una de las entidades con más oficinas de atención al cliente en todo el país, y nuestra calificación es “A+ Paraguay Estable”. Pasamos una tormenta, hemos recibido nuevos accionistas y eso ha fortalecido la capacidad del banco que hoy está sólido frente al escenario de desafío que tenemos. 

El año pasado se aprobó por el Banco Central una capitalización de G. 250.000 millones. También mejoramos todos los procesos internos del Banco, el desarrollo y el fortalecimiento del gobierno corporativo y de gestión. Una fuerte inversión en tecnología para poder este año mejorar todos los indicadores de gestión y ser un banco mucho más competitivo. 

– Van seguir trabajando con las Pymes y van a apuntar al sector corporativo también, con muchas empresas de servicios marcadas claramente por la pandemia ¿Cómo acompañarán a este tipo de sectores, en una situación tan delicada?

Justamente nuestra proyección está orientada a trabajar junto con cada uno de los clientes para ofrecerle un producto a la medida que le permita no solamente trabajar con ellos con mejores tasas, sino también con mayor rapidez en la aprobación de créditos y servicios. 

Para esto vamos a usar la tecnología y también una mayor cercanía al cliente. La idea es estar mucho más cerca de los clientes con equipos profesionales de alto nivel. 

– Sobre al asunto de la política monetaria, ¿Qué tanto ayudó a su criterio la política laxa adoptada por el BCP?¿Le parece que es tiempo de pensar en ir revisando estas tasas o todavía no?

Las medidas que fue adoptando el BCP en la pandemia fueron adecuadas en el sentido que le han permitido al sistema financiero no arriesgar solvencia y mantener la liquidez, mejorando las tasas para las empresas y los tomadores de créditos en el sistema. Hubo un abaratamiento, se puede ver que han bajado las tasas tanto en moneda nacional como en moneda extranjera. 

Por otra parte, las políticas en las reestructuraciones, refinanciaciones y reprogramaciones permitieron que las empresas y las personas puedan tener un nivel más flexible para plantear modalidades en el escenario de dificultades financieras entre ellos. Esa medida fue nuevamente extendida hasta fin de este año.

Por parte de la política monetaria, en lo que respecta a la tasa de referencia, yo creo que el primer semestre puede darnos indicadores que van a estar realmente relacionados con la posibilidad cierta o no de inmunizar a la sociedad paraguaya. La vacuna es clave para poder resolver los problemas de previsibilidad necesarios y de que las medidas de distanciamiento social se puedan flexibilizar en la medida en que se distribuyan las vacunas. 

Acá el problema es que se pretende tomar medidas mucho más estrictas como las que se van a flexibilizar desde esta semana, pero si no hay vacunas la situación es imprevisible en la cuestión de los retrocesos en la cuarentena y esto genera dificultades en la oferta y la demanda. 

– Abriendo un paréntesis le quiero preguntar, desde su experiencia como canciller ¿Cómo ve la gestión de las vacunas por parte del Gobierno?

La verdad es que no conozco profundamente qué negociaciones enfocaron, creo que una cosa es la gestión de gobierno a gobierno y tenemos que ser muy agradecidos con los países que nos han donado insumos sanitarios y vacunas. Pero la clave es negociar directamente con los laboratorios proveedores y comprar las vacunas para que estos puedan concretar la entrega de los mismos. 

Haber esperado que solamente Covax pudiese solucionar la provisión de vacunas en el país no fue la más acertada y los esfuerzos que se hacen en todo el mundo desarrollado para acceder a las vacunas es importante. Tenemos ejemplos de países que priorizaron la provisión de vacunas y les fue muy bien, como a Chile y Uruguay, como a otros en nuestra propia región. 

– El tema de los créditos está condicionado a las vacunas, pero a su criterio ¿Cuál es el futuro de la cartera este año? ¿Crecerá? 

En este momento es clave que las empresas puedan empezar a ver si pueden activarse o no; y es muy diferente de acuerdos a los sectores, tenemos un sector muy dinámico como el de la producción agropecuaria y hay otros que sufren mucho más. 

Es ahí que la clave en el trabajo del sistema financiero es ver las necesidades puntuales de estos clientes y en cuanto a cómo ayudarlos a afrontar una situación tan compleja. Los sectores de comercio y servicios son los más afectados porque son los que más sienten las restricciones de circulación. 

El sistema financiero está con mucha liquidez para atender la demanda; sin embargo, hay condiciones que son fundamentales de cumplir para estos créditos y esas son las cuestiones que hay que trabajar con los clientes de acuerdo a sus situaciones. 

Ayudó mucho la AFD (Agencia Financiera de Desarrollo) con el Fogapy (Fondo de Garantía del Paraguay), pero no ha sido suficiente porque hay situaciones específicas para cada una de las empresas que la regulación exige; por ejemplo, un IVA (Impuesto al Valor Agregado) determinado durante un trimestre o semestre, y esas situaciones generan dificultades para que el crédito se vaya implementando y obviamente las empresas van a empezar a requerir recursos financieros en la medida que la reactivación económica se produzca. 

De hecho, comenzamos un año muy dinámico, con una proyección de crecimiento del PIB (producto interno bruto) del 4%, pero la medida de marzo de ir a una cuarentena más estricta condujo a una caída del 0,5% en la proyección y se bajó a 3,5% la observación porque se va a depender de si estas restricciones de circulación persisten o no. El problema es que el consumo cayó drásticamente también, tenemos un nivel de índice de precios del consumidor negativo y eso es el diagnóstico de cómo cayó la dinámica del consumo. 

– Sin embargo, hoy por hoy, los fundamentos de la estabilidad del sistema financiero no están en peligro ¿Verdad?

El sistema financiero y el sistema macroeconómico paraguayo son sólidos. Los ratios de solvencia y liquidez de los bancos son excelentes. El sistema financiero está muy fortalecido, la cuestión es cómo mejorar el perfil hacia la microeconomía y es allí donde hacen falta soluciones estructurales, así como las puntuales que estamos buscando desde el servicio de cada uno de los bancos. 

– ¿Estas soluciones estructurales tienen que ver también con el nivel de informalidad de las empresas que usted mencionó…?

Así mismo. Las empresas que no tomaron la decisión de formalizarse sufrieron mucho más y los desempleados de ese sector son los que más están sufriendo. Al no tener (cobertura de) IPS (Instituto de Previsión Social) no tienen ningún subsidio para el desempleo y hay otros segmentos de clase media que también están sufriendo, por ejemplo que es patrón en IPS porque es dueño de una Pyme y la ley no le permite acceder, tampoco tiene un subsidio laboral en un escenario en que no puede trabajar. 

La mayor parte de las familias fue afectada, hay unos 300.000 desempleados y al menos uno de los miembros de esas familias fueron afectados y eran sustento de su hogar. Las personas que ganaban más del sueldo mínimo no recibieron subsidios de ningún tipo porque esas personas están pasando por un momento muy difícil. 

– Por último, ¿Le gustaría dar un mensaje a los clientes y nuevos clientes? 

Estamos comprometidos, contamos con una credibilidad de nuestros ahorristas a los que nos debemos, también a los inversores y accionistas. Con una administración prudente y responsable, pero muy competitiva, estamos abordando una etapa de transformación del Banco.

Perfil

Nombre: Rubén Ramírez Lezcano

Formación profesional: Economista, especialista en Política Económica y máster en Administración de Negocios

Trayectoria profesional: Fue Canciller nacional entre los años 2006 y 2008, y director del Banco de Desarrollo de Latinoamérica (CAF) entre el 2008 y el 2012. Es director de Interfisa desde su vuelta al Paraguay y últimamente se desempeñó como asesor de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP).

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