fbpx
29 °C Asunción, PY
1 de diciembre de 2021

“Necesitamos políticas públicas que respondan a los desafíos que tenemos los emprendedores”

La recuperación económica también está alcanzando a los emprendedores, sector cuya importancia tomó relevancia el año pasado debido al gran aporte en la generación de empleo y en el desarrollo de la economía.

Cristian Sosa, director ejecutivo de la Asepy, sostiene que uno de los grandes desafíos es avanzar hacia una mayor formalización del sector, así como acceder a asesoramiento técnico y financiamiento.

El papel que cumplen los emprendedores y las pequeñas y medianas empresas (Mipymes) es sumamente importante en el desarrollo de la economía. En los últimos años, y en especial en el 2020, este sector tomó relevancia y se evidenció que los trabajadores por cuenta propia cuentan con grandes desafíos y necesitan de más políticas públicas. 

De hecho, muchos trabajadores que perdieron sus empleos a raíz de la crisis sanitaria se refugiaron en el cuentapropismo para seguir teniendo un ingreso. Así también, los que ya se desempeñaban como emprendedores se enfrentaron con grandes dificultades y realizaron un gran esfuerzo para seguir adelante. 

Actualmente, luchan por disminuir la informalidad que existe en el sector, así como por tener acceso a asistencia técnica y sobre todo a financiamiento que les permita continuar creciendo. 

En este sentido, Cristian Sosa, director ejecutivo de la Asociación de Emprendedores del Paraguay (Asepy), comenta que desde hace unos meses los emprendedores están experimentando una recuperación, pero enfatiza que necesitan que se les priorice en las políticas públicas de manera a seguir aportando al desarrollo de la economía. 

– El año pasado se evidenció el gran papel que cumplen en la economía los emprendedores y las Mipymes, luego de ser uno de los sectores más afectados por la pandemia ¿Cómo se encuentran actualmente?

Si hay algo positivo que podemos sacar de la pandemia es que las mipymes y los emprendedores nos empezamos a reconocer como interlocutores válidos para otros sectores. Nos dimos cuenta (de) que ese concepto de sector privado, que muchas veces se sentía que solo estaba representado por grandes gremios, necesitaba también un espacio, una voz propia por parte de los emprendedores, porque somos distintos y necesitamos construir condiciones distintas.

El año pasado creo que eso fue el gran logro, las mipymes mismas posicionarse como motor de desarrollo, en el caso de Asepy también ser esa voz de los emprendedores, y este año empezar a consolidar ese posicionamiento y entendiendo (de) que esto no es solamente por la post-pandemia, sino que tiene que ser a largo plazo y necesitamos políticas públicas que respondan a los desafíos que tenemos los emprendedores. 

– En este sentido, ¿cuáles son los mayores desafíos a los que se enfrentan desde el sector emprendedor?

Creemos que hay cuatro patas claves, una es la formalización. Las Empresas por Acciones Simplificadas (EAS) son una estrategia que nos parece que es fundamental para la formalización de los emprendedores, pero todavía no tiene la fuerza suficiente o quizás la voluntad política suficiente para realmente llegar a todos los emprendedores. 

Por otro lado está la financiación, que si bien este año tuvo un avance con el Fideicomiso que está trabajando hoy el Banco Nacional de Fomento (BNF) para empresas que están expulsadas del sistema financiero, ya sea por Informconf u otro motivo, pero ese fondo son USD 20 millones; y otra acción es el refuerzo al Fondo de Garantía del Paraguay (Fogapy), de USD 25 millones.

Nosotros habíamos propuesto que sea por lo menos USD 50 millones para cada uno de estos fondos, se llegó solamente a USD 45 millones en total, eso llega máximo a unas 15.000 empresas y a nivel país existen más de 840.000 mipymes. Entonces, no es un número suficiente todavía. Necesitamos que realmente se priorice al emprendedor en esta política pública y darle más fuerza, más presupuesto. 

La otra acción necesaria es el asesoramiento técnico que muchas veces necesitamos para poder hacer crecer nuestro negocio. En este punto vemos como algo positivo el proyecto que hoy se está moviendo mucho desde el Viceministerio de Mipymes, específicamente en la Dirección Nacional de Emprendimiento. 

Se están abriendo Centros de Apoyos a Emprendedores (CAE) en diferentes puntos del país y a nosotros nos parece que es una política pública fundamental para apalancar el crecimiento del sector más allá de Asunción, pero también necesitamos darle mayor fuerza.

También necesitamos poder lograr que sea más fácil emprender, lograr diseñar soluciones que permitan a los emprendedores formalizarse de una manera más fácil, que sea ágil y lo más accesible posible. Necesitamos potenciar las políticas públicas, priorizarlas. 

– Si bien el cuentapropismo tomó relevancia el año pasado, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) se redujo la cantidad en este tercer trimestre en comparación con el mismo periodo del año pasado, ¿Cuál es la interpretación que tienen desde la Asepy al respecto?

Hay que entender que el fenómeno de emprender en Paraguay, y especialmente en la región, se da por la necesidad de subsistencia: son emprendimientos de subsistencia, no emprendimientos de oportunidad.

La interpretación que le damos es que el emprendimiento se transformó en una red de sostén para las personas que perdieron sus empleos y que de alguna manera les permitió acceder a ingresos en el tiempo de pandemia, y eso naturalmente tiene un proceso de decantación.

En los encuentros que realizamos en la Asepy siempre preguntamos quiénes arrancaron en pandemia y más del 80% levantan la mano. Un dato resaltante son los puestos de trabajo que generaron desde el año pasado hasta ahora, hay un promedio de 4 a 5 por emprendimiento.

– A su criterio, ¿cuáles son las acciones urgentes y  necesarias que se deben tomar para potenciar al sector emprendedor?

Disminuir la burocracia para apertura, ya se consiguió con EAS, ahora queda conseguir para el resto de los procesos como para las certificaciones que uno necesita para los alimentos, que se realice rápidamente la inspección. Necesitamos cambiar y trabajar mucho con los emprendedores públicos, como nosotros le decimos. 

Actualmente estamos trabajando en un proyecto para aumentar la participación de las mipymes en las compras públicas, lograr que un emprendedor pueda licitar en las compras públicas. Nosotros entendemos el valor de la participación en lo público como emprendedores, y ahí es donde necesitamos no solamente para generar negocios, que es lo que nos mueve, sino también para poder ser auditores de alguna manera de los procesos de compra de los cuales participemos. 

– Por otro lado, ¿cómo están viendo la recuperación de los distintos rubros que forman parte de la Asepy?

Tenemos más de 60 rubros y en los últimos 2 o 3 meses se sintió una reactivación, pero necesitamos financiación para poder sostener ese crecimiento ya que venimos pagando ya el Fogapy. 

Se está reactivando la economía, pero necesitamos mejorar el acceso a financiamiento para poder crecer y también herramientas de asesoramiento técnico para aprender a cómo preparar la inversión que necesitamos hacer, para aprovechar esta reactivación, etc. 

– ¿Cuán importante es para un emprendedor pertenecer a una organización o asociación como lo es la Asepy? 

Ser parte de una comunidad hoy en día a nivel nacional, como tenemos nosotros, y en un contexto global, como en el que estamos, es un plus demasiado grande para el emprendedor, porque le permite acceder a información mucho más rápido, además de tener una visibilidad mucho mayor.

Además, también forman parte de una red en donde se puede acceder a un canal de ventas. En Asepy somos más de 5.000 emprendedores, es decir, que el socio puede encontrar esa cantidad de potenciales clientes.

Te puede interesar

La vergonzosa informalidad

Las precarias condiciones de trabajo son un mal que todavía afecta a más de la mitad de la población ocupada en Paraguay. Esta problemática se incrementó con la pandemia, pero también marcó una fuerte presencia en años de bondad económica y en sectores que se consideran motores del crecimiento. Un flagelo social que necesita una urgente atención.