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28 de octubre de 2020

Incendios ponen en riesgo a la producción agroganadera y el acceso a los mercados internacionales

Especialistas estiman un sobrecosto ambiental en la producción, además de un menor volumen de rendimiento, que podría motivar a una suba de precios. El peligro ambiental podría perjudicar a la reputación del país y bloquear fuentes de financiamiento internacional, así como dificultar el arribo a nuevas alianzas comerciales.

Los sucesivos casos de incendios que vienen registrándose a nivel país pasan a ganar protagonismo y acentuar el riesgo tanto sanitario como económico generado por la pandemia de COVID-19.

Así como el coronavirus tiene sus efectos sobre la salud humana y la economía; los incendios y la contaminación  ambiental – derivada de los mismos – también instalaron otros riesgos sanitarios y ponen en peligro varios factores de los cuales depende la economía paraguaya.

La visión de especialistas consultados por MarketData coincide en que el daño al medio ambiente a causa de los incendios – en su mayoría provocados intencionalmente – representa un peligro no solo para la salud sino también para la economía del país, con efectos que podrían darse sobre la parte productiva, el financiamiento internacional y el acceso a los mercados.

Deterioro de la calidad de vida

El efecto más directo de los incendios se da sobre la salud, tras la contaminación del aire, afirma Luis Recalde, ingeniero agrónomo y consultor ambiental.

“Estamos con un efecto directo sobre la salud de las personas. La primera lluvia que caiga lo hará con mucha carga tóxica, cargada de residuos tóxicos, los mismos que hoy se encuentran en el aire y actualmente estamos respirando”, detalla.

De acuerdo al mapa de calidad de aire en Asunción, publicado en la página AQAir, el ambiente registrado en los últimos días en la capital del país es considerado “nocivo para grupos sensibles” (especialmente para los alérgicos). El pronóstico es que se tenga un aire insalubre desde mañana domingo hasta el miércoles 7 de octubre, como mínimo.

El consultor ambiental advierte, a su vez, que esta humareda y la contaminación del aire harán que este año se tenga una temporada reproductiva muy mala, con una primavera “negra”, con plantas y animales afectados. “La primavera es la temporada reproductiva donde empiezan las llegadas de las lluvias. Eso no lo tenemos actualmente y por eso se da esta extrema sequedad”, explica.

La humareda generada en el ambiente, según el especialista, puede llegar a prolongar la sequía que hoy ya se experimenta a nivel país, ya que “con el humo disminuye la capacidad de formación de lluvias, dispersando la humedad, que por cierto es muy baja actualmente”.

El pronóstico es que se tenga un aire insalubre desde mañana domingo hasta el miércoles 7 de octubre, como mínimo. Fuente: AQAir

Con esta última posibilidad que menciona Reclade, quedan latentes los riesgos económicos que podrían surgir desde la extensión de la sequía sobre el sector productivo del país, especialmente en la agricultura y ganadería.

¿Cómo puede afectar a la economía?

El economista Aníbal Insfrán – miembro de la Mesa de Finanzas Sostenibles – ubicó en la zona de riesgo al sector ganadero de la Región Oriental, así también a la agricultura familiar y algunas industrias que tienen como materia prima a estos productos.

Si bien reconoció que la contaminación del medio ambiente – generada por los incendios – no tendrá un efecto directo sobre la siembra de la soja, advirtió que la sequía sí podría golpear fuertemente a la campaña sojera 2020-2021. Hasta la fecha, la siembra de soja no ha podido arrancar por falta de lluvias y la humedad en el suelo.

“Incendio y sequía en conjunto generan problema para el cultivo de la soja, y el efecto de eso sobre la economía se verá el próximo año”, sostiene el economista. Esto se daría tras una baja producción y un menor ingreso de divisas al país – por menor exportación – y, por ende, un menor dinamismo económico. Esto ya ocurrió en el 2019, año en que la producción de soja cayó en un 20% y estancó a la economía paraguaya.

En relación con los efectos sobre el sector ganadero, Insfrán explica que con la sequía, más los incendios, podría registrarse menor pastura para la alimentación del ganado y un costo adicional al productor – con compras de suplementos alimenticios, por ejemplo –. Esto, a su vez, podría traducirse en una menor producción y una suba de precio de la materia prima.

Miguel Mora, economista jefe del Banco Central del Paraguay (BCP), indica, por su parte, que podrían verse afectados los cultivos, principalmente de rubros frutihortícolas.

“Recordemos que ciertos rubros son de consumo bastante importante, generalmente responden a una producción nacional y esto eventualmente podría afectar a los precios, por lo menos en el corto plazo y en tanto persista el escenario climático bastante caluroso que estamos teniendo” dijo.

Los productos frutihortícolas figuran entre los que más incrementaron sus precios en setiembre pasado, en el mercado local. Fuente: BCP

Mora agrega, además, que en tanto persista la actual situación, podría generarse algún tipo de incidencia. Pone como ejemplo a la sequía y la baja de los ríos, que han afectado a la producción de cemento, insistiendo en que hay otros rubros de la economía del país que también se abastecen por estas formas de acceso, que también podrían tener algún tipo de riesgo.

“No obstante, vemos que la inflación se mantiene en niveles bastante bajos, en línea con lo que es la demanda bastante deprimida, primeramente mirando el periodo de confinamiento fuerte que habíamos tenido meses atrás. Por el lado de los precios eventualmente sí se podrían dar aumentos, pero no comprometería la senda para la inflación que estamos viendo para el año”, aseveró.

Mala imagen y pérdida de financiamiento

Otro punto que es manejado como posibilidad – a raíz del deficiente manejo ambiental – es la pérdida de mercado y de la confianza de los financista internacionales.

El analista económico y consultor, Amílcar Ferreira, comentó a MarketData la manera en cómo puede dañar la imagen de nuestro país, si se descuida el medio ambiente. Insiste en que, al crear una mala imagen, el acceso al financiamiento internacional se verá afectado, así como también la pérdida de mercados conquistados en los últimos años por el producto nacional.

“Gran parte del sector financiero paraguayo recibe fondeo del exterior bajo condiciones de que esos fondos sean prestados por las entidades financieras para proyectos que reúnan todos los requisitos de sostenibilidad, de licencia ambiental y respeto al medio ambiente. Paraguay hoy está construyendo una imagen salvaje en el cuidado del medio ambiente”, expresó Ferreira.

Según el analista económico, con esa mala imagen, a la larga va ocurrir que los productos paraguayos serán considerados como artículos o materias primas producidas por un país que no cuida el medio ambiente, perdiendo mercados de alto valor, especialmente el europeo, donde hay una conciencia ambiental muy importante.

“Si Paraguay desprecia o desconoce los conceptos de cuidado del medio ambiente, se quedará con mercados marginales. También el financiamiento será más restringido, inclusive pueden cortar ese financiamiento porque los grandes grupos de inversión no quieren vincularse a países con malas prácticas ambientales”, insiste el analista.

En el contexto internacional, uno de los puntos más discutidos alrededor del proceso de acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea es el componente ambiental y el compromiso que asuman los países ante iniciativas como el Acuerdo de París. Un ejemplo de esta situación es la reciente exigencia de Francia a los países sudamericanos de incrementar la protección de la Amazonía, con la amenaza de inclusive no firmar el acuerdo con el Mercosur si se mantienen las condiciones medioambientales actuales.

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