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26 de junio de 2022

La pandemia obliga a alquilar departamentos más baratos en Asunción

Sector inmobiliario observa mayor demanda de unidades de G. 2 millones a G. 3 millones, mientras que estudio revela hasta un 50% de cierre de locales por caída de ingresos.

El sector inmobiliario no es inmune a los duros golpes de la llegada de la COVID-19 a Paraguay. Este segmento experimenta efectos de la pandemia, tanto en la parte de inversiones como en lo que respecta a la oferta y la demanda.

El negocio de los alquileres es uno de los que estuvieron al alcance de los golpes de la pandemia. Los ingresos de los arrendatarios sufrieron disminuciones, tras la ola de despidos que ocasionó la paralización de actividades. Esto, a raíz de la cuarentena establecida por el Gobierno para controlar la propagación del virus a nivel país, que también afectó severamente a la facturación de los comercios.

El ingeniero Alberto Gross Brown, presidente de la Constructora AGB y miembro de la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios del Paraguay (Capadei), afirmó en una entrevista con MarketData, que la pandemia afectó bastante al negocio de los alquileres, debido que mucha gente tuvo que dejar sus arrendamientos para economizar ese gasto.

“Eso pasó en varias categorías de clientes. Mucha gente perdió el trabajo y necesitaron hacer un ajuste dentro de su presupuesto personal o familiar”, señaló.

Según el empresario, en este tiempo de pandemia, los departamentos más demandados fueron aquellos de un precio promedio de entre G. 2 millones y 3 millones mensuales, mientras que antes de la llegada de la COVID-19, el precio promedio de los departamentos más solicitados era de G. 4,5 millones.

Sobre el punto, Alberto Gross Brown agrega que también influyó el hecho de que los desarrolladores inmobiliarios, hoy en día, están optando por construir departamentos o viviendas de menor tamaño, de manera a reducir el precio de venta o del alquiler.

“Como todo proceso cultural de edificio de vivienda, el desarrollo inmobiliario pasó por un proceso, se empezó con un departamento más grande, porque la gente estaba acostumbrada a vivir en viviendas. Pero, a medida que se fue haciendo más común vivir en departamento, y sobre todo, cambió el público que accede a ese departamento; se empezó a achicar las medidas, para que los precios de venta y de alquiler sean menores. Hoy la gente no demanda tanto departamentos grandes”, explicó.

Desarrolladores inmobiliarios optan por construir departamentos o viviendas de menor tamaño, de manera a reducir el precio de venta o del alquiler.

Agregó: “La gente que demanda departamento grande lo puede pagar al contado, pagar sin ningún problema. Entonces, los departamentos que anteriormente eran de 80 metros cuadrados, bajaron a 60  y posteriormente a 45 metros cuadrados. Ese proceso cultural es también lo que está pasando, y hoy, los departamentos en valores absolutos disminuyeron, pero los metros cuadrados también son menos, y los alquileres, por consiguiente, son menos costosos”.

Alquileres para negocios

El negocio de alquiler de salones para comercios también se resiente ante los efectos de la pandemia, debido a queeste sector ha visto caer su nivel de facturación, especialmente los sectores de servicios y de comercio, que son los más golpeados: todo lo relacionado con venta de bienes en tiendas y servicios como peluquerías, restaurantes, etc., en Asunción.

Un estudio realizado por la Consultora SEI (Soluciones Empresariales Inteligentes), a unos cincuenta propietarios de locales ubicados en la zona del nuevo centro de Asunción, revela que el 50% de los encuestados afirmó que tuvieron que cerrar sus locales porque no lograron renegociar con sus arrendadores.

Mientras que la otra mitad, según el mismo estudio, logró renegociar el precio del alquiler, con una disminución de entre un 30% y 50%, de lo que era el valor original del alquiler. Esta renegociación tiene vigencia hasta marzo del año que viene.

El analista económico Amílcar Ferreira, directivo de la Consultora SEI, explicó que fueron renegociaciones que permitieron ajustar el precio del alquiler hacia abajo, todo este año, hasta el mes de marzo del 2021. “Esos que lograron renegociar, se mantienen; los que no lograron hacerlo, tuvieron que cerrar su locales”, reiteró.

En ese sentido, Ferreira señala que sería inteligente que, por un lado, el propietario del alquiler para uso comercial entienda que los negocios están afectados por una caída de facturación y que, ante esa situación, el que está operando solo tiene dos opciones: reducir sus costos para seguir aguantando o cerrar definitivamente su local.

“El panorama que vemos es una caída de facturación en lo que es el sector comercial y de servicios en Asunción, y que la mitad de los emprendedores o dueños de los negocios que logran renegociar sus contratos de alquileres de manera temporal, (lo hacen) por lo menos hasta que esta pandemia pase”, recalcó.

Paralización de nuevos proyectos

La incertidumbre desatada por la COVID-19, y sus efectos sobre la economía, generó una indecisión en los inversores, que preveían iniciar sus proyectos inmobiliarios este año. Este punto coincide con las declaraciones del presidente de la Constructora AGB, quien reconoce que varios proyectos de construcción previstos para este año quedaron paralizados por el ambiente adverso.

Sin embargo, el ingeniero muestra confianza y sostiene que, una vez superada en Paraguay la crisis sanitaria de la COVID-19, el negocio inmobiliario repuntará. Afirma, además, que no existen dudas de que los proyectos que iniciaron antes de la emergencia sanitaria continuarán y culminarán. Esto debido a que, según Gross Brown, un proyecto de mediano porte mínimamente tarda unos 24 meses (o dos años) para culminar.

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