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21 de octubre de 2020

La tecnología como vía para hacer más atractivo al mercado bursátil paraguayo

En la celebración de los 27 años de la primera negociación bursátil en el país, instan a apostar por una mayor interactividad y automatización del mercado de valores local.

El mercado de valores o bursátil en Paraguay se ha convertido en una opción cada vez más atrayente para buscar financiación y también para hacer rendir los capitales. En casi tres décadas, este segmento viene experimentado un importante avance, convirtiéndose en una pieza clave dentro de la economía paraguaya en esta pandemia de COVID-19.

Pasaron 27 años de aquel 11 de octubre de 1993, fecha en que se realizó la primera rueda de negociación bursátil en Paraguay, a través de la Bolsa de Valores y Productos de Asunción (BVPASA). En conmemoración de ese momento, ayer – como cada año – fue celebrado el Día Bursátil, a través una charla virtual que dejó experiencias y sugerencias a ser aplicadas en el sector, con miras al desarrollo.

Como es costumbre, todo avance actual no puede estar ajeno a la inclusión de la tecnología. La charla organizada por la BVPASA dedicó el tercer y último módulo a la importancia de la tecnología y el futuro del mercado bursátil de Paraguay.

La tecnología es considerada como una de las vías para convertir al mercado de valores local en un espacio más atractivo, interactivo y automatizado, que colabore a acelerar el desarrollo de este segmento.

Joshua Abreu, presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV); Rodrigo Callizo, presidente de BVPASA; y José María Peña, síndico de BVPASA; en el primer panel del Día Bursátil 2020. Foto: Gentileza BVPASA

Propuestas de innovación

Rolando Natalizia, gerente general de Edge y director de Investor Casa de Bolsa, insta a aprovechar que el mercado de valores es pequeño y eso genera posibilidad de crecer rápidamente mediante la inclusión herramientas tecnológicas que faciliten y motiven las operaciones en el mercado de capitales.

Natalizia mencionó que, por ejemplo, la interconexión entre los sistemas a través de API (interfaz de programación de aplicaciones) – que es una interfaz informática que define las interacciones entre múltiples intermediarios de software- podría agilizar procesos que competen al sector bursátil; disminuyendo, además, el riesgo de errores humanos que puedan cometerse durante el proceso manual.

“En la medida en que los sistemas están interconectados, por ejemplo, entre los bancos, casas de bolsa y la BVPASA, a través de estas APIs – al momento de realizar la devolución de capital de un bono –, se puede llegar a tener un sistema más seguro, menos propenso a errores y más rápido”, explicó.

Agregó: “Eso no quiere decir que este proceso esté ajeno a controles y regulaciones, sino es dejarle a las máquinas hacer su trabajo. La intención es ahorrar tiempo y hacer más sencillo el proceso, donde la máquina calcule el monto y comunique cuánto es lo que debe transferir el banco a tal inversor y por tal instrumento”.

Por otra parte, resalta que “a veces, cuando uno llega tarde a la fiesta tiene la posibilidad de saber sobre las cosas que funcionaron o no, y puede tomar la experiencia de otros para saltar ciertos pasos”.

El mercado de valores paraguayo tiene la posibilidad de crecer rápidamente mediante la inclusión herramientas tecnológicas, según Rolando Natalizia.

El mercado de valores en época de pandemia

La llegada de la pandemia de la COVID-19 en Paraguay posicionó al mercado de valores como una opción más que atrayente para poder financiarse ante la disminución de los ingresos – por la paralización de las actividades económicas –, como también para poder invertir los capitales en instrumentos más seguros.

Este punto fue desarrollado por Elena Acosta, gerente operativo de la BVPASA, quien inició su exposición diferenciando la renta fija de una renta variable. Explicó que hablar de renta fija es prácticamente hablar de bonos, mientras que de renta variable, es hablar de acciones.

Una renta fija es cuando el inversor ya puede identificar cuál será la renta que obtendrá con su inversión en bonos, mientras que la renta variable depende del desempeño que tenga esa empresa de la cual se adquirió la acción.

Dentro del mercado bursátil paraguayo, el 90% de las negociaciones se realizan en renta fija y solo un 10% en renta variable, comentó Acosta.

Los gráficos presentados por la misma sostienen que los bonos corporativos y los públicos fueron los favoritos de los inversionistas en este 2020, debido a ser los instrumentos más seguros para las inversiones, tras la incertidumbre generada por la pandemia de COVID-19.

Del total negociado desde enero hasta el cierre de septiembre del 2020 en el mercado de capitales, el 93,1% fue a través de bonos – ya sea corporativos (52,1%), públicos (17,2%)  o subordinados (23,8%) –. En los últimos 10 años, las empresas que cotizan en Bolsa lograron capitalizarse a través del mercado bursátil por casi USD 3.121 millones.

La gerente operativo de BVPASA expresa que el instrumento de Reporto – utilizado para un financiamiento a corto plazo – es otro que se vio beneficiado con la pandemia.

Extracto del último informe de Operaciones de BVPASA

El Reporto es muy similar a un préstamo de corto plazo, con el cual el inversionista puede salir a vender el bono que había comprado, por un mes o un mes y medio para obtener liquidez, comprometiéndose a recomprar ese título en el determinado tiempo acordado con el financista.

En este 2020, el monto operado a través de este instrumento marcó un récord histórico, representando el 60% (G. 5,3 billones) del volumen total operado en Bolsa al cierre de setiembre de este año.

Participación del Gobierno

La participación del Gobierno con las emisiones de bonos del Tesoro es considerada fundamental para el desarrollo del mercado de valores y la fijación de una referencia para las siguientes operaciones similares.

Pese a la crisis generada por la pandemia, el Gobierno logró este año extender los plazos de los bonos del Tesoro, colocando con éxito sus títulos de deuda a quince años de plazo, en agosto; y en setiembre, a veinte años de plazo. Las tasas de interés logradas en esas operaciones (7,85% y 7,64%, respectivamente) quedaron como referencias para las otras operaciones similares a estas.

La emisión y colocación de los bonos del Tesoro, realizada por el Ministerio de Hacienda en representación del país a través de la BVPASA, viene ejecutándose desde el 2012, año en que se llegó a colocar papeles del Gobierno por un total de G. 44.320 millones.

Este monto vino creciendo gradualmente año tras año, llegando a G. 925.049 millones en el acumulado de enero a setiembre del 2020. A esto se debe sumar la incursión realizada ayer con éxito por Hacienda – como novena subasta en lo que va del año – por un total de G. 250.000 millones, a través de la reapertura de tres series (con plazos originales de 6, 7 y 15 años).

La primera serie de bonos fue colocada a una tasa de interés del 6,35% y un plazo de tres años (por G. 60.000 millones); la segunda, a 6,29% y cinco años de plazo (por G. 90.000 millones); y la tercera, a 6,51% y un plazo de quince años (por G. 100.000 millones).

Los fondos captados serán destinados al financiamiento de gastos de capital, el principal del servicio de la deuda pública previsto en el Presupuesto del presente año y para los fines establecidos bajo la Ley N° 6524/2020 de Emergencia Nacional, según informó el Ministerio de Hacienda.

Detalle de la subasta de bonos del Tesoro del 13 de octubre del 2020, en BVPASA.
Fuente: Ministerio de Hacienda.

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