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31 de enero de 2023

La economía brasileña se desacelera y crece 0,4 % en el tercer trimestre

Río de Janeiro, 1 dic (EFE).- La economía brasileña creció un 0,40 % en el tercer trimestre del año frente al segundo, con una fuerte desaceleración en comparación con el resultado registrado en el período inmediatamente anterior, cuando se expandió un 1,0 %, informó este jueves el Gobierno.

El Producto Interior Bruto (PIB) de la mayor economía latinoamericana creció un 3,6 % en el tercer trimestre frente al mismo período de 2021 y acumuló una expansión del 3,2 % en los nueve primeros meses de 2022 y del 3,0 % en los últimos doce meses hasta septiembre.

Los datos son compatibles con las previsiones de los economistas del mercado, que proyectan para este año un crecimiento del 2,8 %, con lo que Brasil sufrirá una desaceleración frente a la expansión del 5,0 % que registró en 2021, cuando la economía se recuperó del retroceso del 3,3 % que sufrió en 2020 por la pandemia.

De acuerdo con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), pese al bajo crecimiento del tercer trimestre, la economía brasileña se expandió por quinto trimestre consecutivo.

Según el IBGE, el crecimiento del tercer trimestre fue impulsado principalmente por el buen comportamiento del sector servicios, responsable por casi el 70 % de la economía del país y que se expandió un 1,1 % frente al segundo trimestre.

Ello debido a que la industria tan solo creció un 0,8 % y la agropecuaria retrocedió un 0,9 %.

«Los servicios ya estaban recuperándose hace algún tiempo gracias a la retomada de las actividades presenciales, cuya demanda estaba reprimida desde la pandemia», explicó la coordinadora de Cuentas Nacionales del IBGE, Rebeca Palis, en un comunicado.

El consumo de las familias, el principal motor de la economía de Brasil por la óptica de la demanda, creció un 1,0 % en el tercer trimestre, mientras que el consumo del Gobierno aumentó un 1,3 % en pleno período electoral.

En la comparación con el mismo período de 2021, el consumo de las familias creció 4,6 %, su sexta expansión consecutiva.

«Ese crecimiento del consumo se relaciona con la caída del desempleo, al crecimiento de la renta, al aumento de los subsidios del Gobierno a los más pobres y a una menor presión de la inflación, pese a que continúa alta», dijo Palis.

Esta alza en el consumo se dio a pesar de que el Banco Central mantiene los tipos de interés en el 13,75 %, su mayor valor desde 2016, para tratar de frenar la inflación.

La economía brasileña ha enfrentado turbulencias en el trimestre por la coyuntura negativa internacional y por la incertidumbre generada por las elecciones presidenciales de octubre, que ganó el progresista Luiz Inácio Lula da Silva, quien asumirá el poder el 1 de enero.