A pesar de la reducción de la tasa de pobreza en Paraguay, persisten desigualdades significativas entre distintos sectores de la población. Según el informe de pobreza monetaria del INE, correspondiente al último trimestre del 2024, la brecha entre la pobreza urbana y rural sigue siendo un desafío importante.
La pobreza afecta principalmente a las zonas rurales, donde el 25,9% vive en condiciones de pobreza, frente al 16,6% de las zonas urbanas. Los programas de ayuda estatal juegan un papel importante en la reducción de la extrema pobreza, pero no evidencian avances importantes en cuanto a la desigualdad.
El ingreso familiar de los sectores analizados proviene en mayor medida de actividades laborales. Sin embargo, en el quintil más pobre corresponde a un menor porcentaje, que podría deberse a una combinación de factores, como el acceso limitado a oportunidades laborales y la dependencia de ayudas gubernamentales.