La inflación de febrero de 2025, medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), fue del 0,4%, superando el 0% registrado en el mismo mes del año anterior. Con este resultado, la inflación acumulada en el año alcanzó el 1,4%, por encima del 0,9% observado en el mismo periodo de 2024. La inflación interanual se situó en 4,3%, superando tanto la tasa del 3,8% de enero como la del 2,9% de febrero del año pasado.
En cuanto a la inflación núcleo, registró una variación mensual del 0,4%, similar a la inflación total. A nivel interanual, este indicador alcanzó el 3,6%, por encima del 3,4% de enero y del 3,2% del mismo mes en 2024.
CAUSAS
El comportamiento de la inflación en febrero estuvo principalmente impulsado por el aumento de los precios en combustibles y servicios, especialmente en el sector educativo. Sin embargo, este impacto fue moderado por variaciones mixtas en los precios de ciertos productos alimenticios.
En el siguiente gráfico se puede observar que la inflación medida interanual estuvo influenciada por servicios en un 0,3%, energía en 0,2%, fundamentalmente. Recordemos que la energía, es decir, combustibles. Esto luego del aumento generalizado por parte de los emblemas privados y públicos.
Según el análisis de Gustavo Cohener, director de estadísticas macroeconómicas del BCP, el incremento interanual de la inflación hasta alcanzar un 4,3% se debe principalmente al comportamiento de los productos alimenticios. Aunque en febrero los alimentos en general registraron una variación negativa del 0,3% mensual, su acumulado anual mostró un aumento del 4,9%. Entre estos, los que no incluyen frutas y verduras aumentaron en torno al 6,9%, mientras que las frutas y verduras registraron una baja, principalmente por la caída en los precios de hortalizas y legumbres, aunque las frutas aumentaron un 3,3% en febrero.
Asimismo, el economista explicó que el aumento mensual de la inflación estuvo impulsado por los servicios, especialmente los de educación, que tradicionalmente experimentan ajustes en esta época del año. A esto se sumó el ajuste en los combustibles, ocurrido a principios de febrero, y el alza de varios productos alimenticios, entre ellos lácteos, huevo, bebidas no alcohólicas, aceite, azúcar, edulcorantes, dulces, helados, café y chocolate. Destacó, además, el aumento en el precio del huevo debido a factores estacionales, lo que contribuyó al incremento de la inflación en un 0,4% mensual y un 4,3% interanual.
Sobre la relación entre la actividad económica y los precios de los servicios, Cohener afirmó que el sector ha mantenido un crecimiento moderado, con incrementos típicos en esta época del año.
Estos aumentos no solo se observaron en educación, sino también en otros servicios como comidas fuera del hogar, productos farmacéuticos, laboratorios clínicos, cuotas sociales, alquiler de vivienda, servicio doméstico, recreación, internet y algunos servicios tarifados como la recolección de basura. Además, explicó que la mayor actividad económica ha impulsado la demanda de estos servicios, lo que ha contribuido al alza de precios en sectores como hoteles y restaurantes, especialmente durante los meses de vacaciones.
De igual manera, se destacó que la inflación se mantiene alineada con la meta establecida para el cierre del año, siempre que no surjan factores externos que generen presiones al alza. Hasta el momento, no se identifican riesgos significativos que desvíen la trayectoria de la inflación por encima del 3,5%. Sin embargo, esto no implica que el Comité de Política Monetaria adopte una postura de relajación, sino que mantiene una posición neutral, monitoreando atentamente la evolución del contexto internacional.
Por último, se abordó el proceso de actualización del Índice de Precios al Consumidor mediante la Encuesta de Presupuestos Familiares. Actualmente, el proyecto se encuentra en la fase administrativa, con el objetivo de iniciar la encuesta en el segundo semestre del año.