En el año 2025, Paraguay mejora su posición en el ranking de libertad económica, tras una mejor percepción internacional, sobre todo teniendo en cuenta factores macroeconómicos como la estabilidad de la inflación, el crecimiento económico, y un estricto plan de convergencia fiscal.
En este contexto, uno de los informes mundiales que analiza la libertad económica estudió varios factores como los mencionados anteriormente, así como el Estado de derecho, tamaño de gobierno, eficiencia regulatoria y mercados abiertos.
Precisamente concluyó que Paraguay subió de manera importante en el panorama económico mundial. Su puntaje de libertad económica alcanzó 65,2 en el Índice de Libertad Económica 2025, posicionándose como la 59.ª economía más libre del mundo y la 11.ª en la región de las Américas.
En efecto, Paraguay mejoró su posición en el índice de libertad económica tras aumentar 5,1 puntos respecto al año anterior, este avance refleja el impacto de las reformas económicas implementadas por el gobierno de Santiago Peña, según el informe elaborado por la Fundación Heritage. Sin embargo, aún persisten desafíos estructurales que podrían frenar el crecimiento económico a largo plazo.
Para tener una referencia sobre la medición de la libertad económica, la Fundación Heritage estableció que el índice menor a un puntaje de 50 se considera país reprimido, de 50 hasta 60 es una economía mayormente no libre, seguidamente de 60 a 70, es moderadamente libre, etc. De esta manera, Paraguay es considerada como un país moderadamente libre. (Ver gráfico).
Fuente: The Heritage Foundation
Qué factores impulsaron el avance
El crecimiento del puntaje de libertad económica de Paraguay está vinculado a una serie de reformas que mejoraron el entorno empresarial y fomentaron el desarrollo del sector privado. Entre ellas, destacan iniciativas para reducir trabas burocráticas, mejorar la transparencia y atraer inversión extranjera.
El informe menciona que desde el cambio de gobierno, se apostó por medidas que buscan dinamizar el mercado laboral y generar empleo, aunque el índice de libertad laboral del país sigue por debajo del promedio mundial. Asimismo, Paraguay mantiene una carga fiscal baja, con un tipo impositivo máximo del 10% tanto para personas físicas como para empresas, lo que genera un margen favorable para las inversiones.
Desafíos pendientes
En cuanto a los desafíos o puntos débiles de Paraguay que señala dicho informe, se indica que el Estado de derecho en Paraguay es, en general, deficiente. Si bien el resultado observado al cierre del mes de febrero no refleja un retroceso con relación al informe anterior, tampoco se observa una mejoría en este sentido, en otras palabras, es un aspecto que podría considerarse como estancado.
El puntaje de Paraguay en derechos de propiedad está por debajo del promedio mundial; el de eficacia judicial está por debajo del promedio mundial; y su puntaje en integridad gubernamental está por debajo del promedio mundial.
Otros aspectos analizados
El tipo impositivo máximo sobre la renta de las personas físicas es del 10% y el tipo impositivo máximo sobre las empresas es del 10%. La carga fiscal equivale al 10,2% del PIB. Los promedios trienales del gasto público y del saldo presupuestario son, respectivamente, del 20,7% y el -3,3% del PIB. La deuda pública asciende al 41,2% del PIB.
Eficiencia regulatoria
El entorno regulatorio general de Paraguay está relativamente bien institucionalizado, pero carece de eficiencia general. El índice de libertad empresarial del país está por encima del promedio mundial; su índice de libertad laboral está por debajo del promedio mundial; y su índice de libertad monetaria está por encima del promedio mundial.
Mercados abiertos
El arancel promedio ponderado por el comercio es del 5,9%. La inversión extranjera no está sujeta a controles restrictivos y las entidades extranjeras pueden poseer propiedades. La economía informal sigue siendo importante y las deficiencias institucionales frenan un crecimiento más dinámico de la inversión. El sector financiero está impulsado por la banca.
¿Hacia dónde va Paraguay?
El avance en libertad económica representa una oportunidad para que Paraguay consolide un modelo de desarrollo más dinámico y sostenible. Sin embargo, para mantener esta tendencia positiva, el país debe enfocarse en fortalecer su institucionalidad, mejorar la regulación del mercado laboral y reducir la informalidad económica.
Si bien las reformas implementadas hasta el momento mostraron resultados alentadores, la clave estará en su continuidad y en la capacidad del gobierno para enfrentar los desafíos pendientes. La confianza en las instituciones, la transparencia y la inclusión económica serán fundamentales para transformar este avance en un crecimiento económico real y sostenido.