Paraguay logró reducir su tasa de pobreza, pero aún enfrenta desigualdades significativas entre distintos sectores de la población.
Según el informe de pobreza monetaria y distribución de ingresos 2024 del Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de pobreza del país bajó a 20,1%, una reducción de 2,2 puntos porcentuales respecto al 22,3% registrado en 2023.
Sin embargo, la brecha entre la pobreza urbana y rural sigue siendo un desafío. En las ciudades, el 16,6% de la población vive por debajo del umbral de pobreza, mientras que en el área rural la cifra asciende al 25,9%.
En cuanto a la extrema pobreza, afecta al 1,9% de la población urbana y al 7,9% de la rural.
De acuerdo al informe, el ingreso familiar de los hogares paraguayos proviene en mayor medida de actividades laborales, pero en el quintil más pobre, este porcentaje es menor.
Esto podría deberse a una combinación de factores, como el acceso limitado a oportunidades laborales y la dependencia de ayudas gubernamentales.
Desigualdad de ingresos
La desigualdad en la distribución de ingresos también es evidente en la brecha entre el área urbana y rural, donde el ingreso promedio per cápita en el área urbana es 1,5 veces mayor que en el área rural.
Además, el 10% más rico de la población concentra el 35,2% del ingreso promedio total, mientras que el 10% más pobre solo tiene el 1,9%.
Para 2024, el costo mensual por persona de la canasta de alimentos –línea de pobreza extrema– fue de G. 391.894 en zonas urbanas y G. 357.891 en rurales.
En tanto, la línea de pobreza total se fijó en G. 897.168 en áreas urbanas y G. 654.657 en rurales.
Es importante señalar que para este último informe, el INE incluyó un ajuste en el cálculo de los ingresos familiares para medir la pobreza monetaria, que considera el valor del almuerzo escolar.
Ajustes en el cálculo
A pesar de que los programas de ayuda estatal jugaron un papel importante en la reducción de la extrema pobreza según los resultados, no lograron abordar las causas profundas de la desigualdad.
En concreto, el Instituto Nacional de Estadística (INE) incorporó un ajuste en el cálculo de los ingresos familiares para medir la pobreza monetaria, que considera el valor del almuerzo escolar otorgado por el programa «Hambre Cero».
Este ajuste se aplica a los hogares con miembros que asisten a instituciones educativas y reciben este beneficio.
Este cambio se realizó después de un análisis para asegurar la comparabilidad de la serie y aplicar metodologías reconocidas internacionalmente.
Según el INE, con la incorporación de la valoración del almuerzo escolar, se observa un efecto de 0,5 puntos porcentuales para el año 2022, 0,4 en el 2023 y para el año 2024 supera 1 punto porcentual.
De la misma forma, el impacto en la incidencia de pobreza extrema constata que el efecto es superior en el año 2024, pues se reduce de 4,7 a 4,1, una diferencia de 0,6 puntos porcentuales ante 0,3 y 0,2 en los años 2022 y 2023.
Principales resultados
Los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2024, revelan que el 20,1% de la población paraguaya se encontraba en situación de pobreza, es decir, alrededor de 1.189.000 personas residían en hogares cuyos ingresos per cápita fueron inferiores al costo de una canasta básica de consumo, estimado para dicho año.
En ese sentido, la pobreza afectó en mayor medida a las zonas rurales, donde el 25,9% de la población vive en condiciones de pobreza, frente al 16,6% de las zonas urbanas.
En términos absolutos, en las ciudades existe mayor número de personas pobres con alrededor de 609.087 personas, mientras que en las zonas rurales 579.958 personas están en la misma situación.
Por su parte, la población en situación de pobreza extrema, aquella cuyo ingreso mensual per cápita no logra cubrir el costo de una canasta mínima de alimentos, fue alrededor de 244.825 personas.
La incidencia de pobreza extrema fue superior en zonas rurales, donde afectó al 7,9% de su población frente al 1,9% de las zonas urbanas.
En términos absolutos, el área rural presentó también mayor cantidad de personas en pobreza extrema, con alrededor de 176.617, es decir cerca del 72% del total de pobres extremos.
El análisis de la brecha de pobreza según el área de residencia reveló que la pobreza total en el área rural es más profunda que la urbana, ya que el ingreso promedio de los pobres rurales no alcanzó a cubrir el 33,6% del costo de la canasta básica de consumo, mientras que en el área urbana la brecha fue de 28,5%.
Ingresos y grado de desigualdad
En el año 2024, el área rural presentó un mayor grado de desigualdad del ingreso, alcanzando un 4,1%, en comparación con el área urbana (2,1%).
Respecto al 2022, se observa una reducción en la severidad de la pobreza a nivel nacional en 2024, pasando de 4% al 2,8%.
Según el INE, independientemente del nivel de ingresos de las familias paraguayas, la mayor parte de sus ingresos provienen de actividades económicas.
En ese sentido, los ingresos laborales representaron el 84,2% del total de ingresos a nivel nacional.
Para el primer quintil, esta fuente de ingresos concentró 72,0% de los mismos y fue aumentando a medida que los ingresos familiares se incrementaron hasta el cuarto quintil.
Luego disminuyó a 83,8% en el último quintil donde cobran peso los ingresos por jubilaciones y pensiones (7,9%).
Por su parte, las remesas familiares residentes en el país, representaron en promedio el 2,3% del total de los ingresos y fue más importante en los hogares del primer quintil (6,8%).
Asimismo, la ayuda de familiares del exterior se aproximó al 0,8% del ingreso total disponible y no se observaron diferencias importantes entre estratos de ingresos.
Por otro lado, los ingresos provenientes de ayudas del Estado como Tekoporã y Adulto Mayor resultaron significativas para los hogares que se encontraron en el 20% más pobre de la población, donde representaron el 2,0% y 6,6% de los ingresos respectivamente.
En cuanto al almuerzo escolar, este tuvo un peso de 4,3% en el quintil del 20% más pobre y se va reduciendo en los quintiles de ingresos más altos.
Ingresos promedio
Es importante mencionar que en relación al promedio de ingreso familiar mensual en el año 2024 se registró un aproximado G. 6.234.000.
En ese contexto, los hogares ubicados en el quintil más rico, tuvieron un promedio 7 veces superior que el promedio total de un hogar del quintil más pobre
El promedio de ingreso familiar proveniente de actividades laborales, fue aproximadamente de G. 5.852.000 mensuales, variando entre G. 1.560.000 y G. 11.395.000 entre el primer (20% más pobre) y último quintil (20% más rico).
Por su parte, el ingreso medio de los hogares por parte de remesas mensuales de familiares del país y/o del exterior fue de G. 979.000 y G. 1.217.000 mensuales, respectivamente.
Asimismo, los hogares con algún ingreso por jubilación o por pensión, recibió en promedio un monto cercano a los G. 4.671.000 mensuales, siendo en el quintil más pobre un aproximado de G. 1.335.000.
En cuanto al ingreso promedio de la valorización del almuerzo escolar, fue de alrededor de G. 421.000 mensuales. Por otro lado, el ingreso medio per cápita a nivel nacional fue cercano a los G. 2.050.000.
Cabe destacar que el 10% más pobre tuvo un ingreso promedio mensual per cápita aproximado a los G. 382 mil y representó el 1,9% del total del promedio de los ingresos en el año 2024.
Mientras que el 10% más rico tuvo un ingreso medio mensual por persona cercano a los G. 7.214.000 y participó con el 35,2% del ingreso promedio total.
Sobre el punto vale mencionar que el ingreso medio mensual fue desigual entre el área urbana y el área rural (el ingreso per cápita urbano fue 1,5 veces del rural).