Según datos del Banco Central del Paraguay (BCP), al cierre de julio, los préstamos al sector de la construcción alcanzaron los USD 646 millones, lo que representa un incremento del 7,67% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Pero al mismo tiempo esta expansión también se dio un incremento en la tasa de morosidad.
Hasta el mes de julio, esta cartera se posiciona con el índice de morosidad más elevado del sistema con 5%, sólo superado por los créditos de consumo, que alcanzan el 5,3%, que habitualmente se ubica como el crédito más riesgoso para los bancos.
En julio del año pasado, la morosidad en el sector de la construcción era del 3,2%, mientras que este año subió al 5%, mostrando un incremento de 1,8 puntos porcentuales. En términos absolutos, los préstamos vencidos en este sector ascienden a USD 32 millones.
Cabe mencionar que en los últimos dos años, el sector de la construcción atravesó uno de sus peores desempeños, debido a los atrasos del gobierno en el pago de sus compromisos con las empresas del rubro.
La deuda estatal con el sector alcanzó aproximadamente los USD 300 millones, lo que provocó una desaceleración en su crecimiento y generó dificultades para que las empresas proveedoras del Estado cumplieran con sus obligaciones financieras ante los bancos.
En los indicadores de actividad económica, el sector de la construcción registró caída durante 15 meses seguidos, recién desde marzo de este año, la dinámica volvió a ser positiva, según datos del IMAEP.
No obstante, los resultados deberían reflejarse en una reducción de la mora, puesto que el gobierno había empezado un plan de pagos para honrar la deuda a principios de este año. Para este efecto, habían realizado una emisión de bonos por valor de USD 600 millones.