fbpx
34 °C Asunción, PY
4 de abril de 2025

Gran Chaco: el reto de crecer sin destruir, según informe del Foro Económico Mundial

Un reciente informe destaca la importancia del Gran Chaco en la cadena de suministro de alimentos a nivel mundial y regional, resaltando el crecimiento de la agricultura y la ganadería en la zona. Además analiza el potencial para el desarrollo de una actividad agrícola más sostenible, que equilibre la producción de alimentos con la conservación del medio ambiente.

Tropical Forest Alliance (TFA), una iniciativa del Foro Económico Mundial, publicó un nuevo informe que revela cómo el Gran Chaco, el segundo bosque más grande de América del Sur puede equilibrar el crecimiento económico.

Cabe mencionar que en esto juega un papel importante la conservación ambiental, a la par que se posiciona como líder mundial en agricultura regenerativa y ganadería sostenible.

El Gran Chaco es una de las regiones más biodiversas del mundo. Posee una extensión de más de 100 millones de hectáreas que abarca Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil.

Este territorio produce una gran cantidad de las exportaciones de soja y ganado. Sin embargo, la creciente presión de la expansión agrícola amenaza su equilibrio ecológico

El informe “El Gran Chaco: caminos hacia un futuro sostenible”, detalla que la agricultura y la ganadería, son las actividades económicas dominantes en dicho territorio, con un crecimiento significativo en las últimas décadas. 

Resultados más destacados

Según los datos, la cobertura agrícola aumentó un 110%, pasando de 10 millones de hectáreas en 2001 a cerca de 21 millones de hectáreas en 2023. Los cultivos, principalmente soja, maíz y algodón, representan el 52%.

La expansión de la frontera agrícola en el Gran Chaco está impulsada por la demanda mundial de granos y carne y la disponibilidad de tierras con alto potencial de producción. 

Con la adopción de prácticas sostenibles, la minimización de la deforestación y priorización de la conservación, el Gran Chaco tiene el potencial de convertirse en un proveedor vital de granos, carne y otros productos para mercados locales y regionales. 

El rol del Chaco en las cadenas de suministro de alimentos

América Latina y el Caribe (ALC), es la mayor región exportadora neta de alimentos del mundo. Argentina, Bolivia y Paraguay juegan un papel clave en la contribución a la seguridad alimentaria mundial.

Esto se da debido principalmente a su importancia en la producción y exportaciones agroganaderas. 

Argentina es el tercer mayor productor de soja a nivel mundial, representa el 12% de la producción mundial, mientras que Paraguay ocupa el sexto lugar con un 3% y Bolivia el décimo con un 1%, según el USDA. 

En cuanto a la producción de carne vacuna, Argentina es el sexto mayor productor, representando el 5,5% de la oferta mundial.

Seguido se encuentra Paraguay en el puesto 16 con el 0,9% y Bolivia, ocupa el puesto 22, representando aproximadamente el 0,4% de la producción mundial.

La mayor parte de las exportaciones de soja de Argentina, Bolivia y Paraguay se dirigen a la Unión Europea (UE), China y el Sudeste Asiático

En cuanto a la carne vacuna, la mayor parte de las exportaciones van a China, Chile, la UE, Rusia e Israel. Cabe destacar que el comercio intrarregional desempeña un papel importante.

Por ejemplo, Bolivia y Paraguay exportan soja a Argentina y Brasil, a pesar de que ambos son importantes productores

Entre 2001 y 2022, cultivos como la soja, maíz, trigo, sorgo y el frijol experimentaron crecimientos sustanciales.

Argentina lidera la actividad agrícola en el Gran Chaco, seguida de Bolivia. Mientras que en Paraguay, el 97% de la producción agrícola se concentra en la región oriental.

Se resalta asimismo que, Paraguay multiplicó por 16 su superficie cultivada de soja, pasando de 4.000 hectáreas en 2012 a 64.000 hectáreas en 2022.

Desafíos y oportunidades

A pesar de los importantes crecimientos, la contribución de la región a los mercados de exportación de Argentina, Bolivia y Paraguay sigue siendo limitada, salvo por la producción de carne en Paraguay.

El Gran Chaco presenta una oportunidad única para equilibrar el desarrollo económico.

Sin embargo, requiere una buena gestión ambiental, especialmente en un contexto de creciente demanda mundial de productos agrícolas y ganaderos. 

Si bien persisten desafíos, como la disponibilidad de agua, infraestructura vial y cuellos de botella logísticos, también se observan oportunidades para inversión estratégica y colaboración transfronteriza. 

“Dada la gran diversidad del bioma, es clave impulsar un enfoque regional que respete las características y necesidades de producción distintivas de cada zona», considera el informe.

Además insta a promover la intensificación sostenible que mejore la eficiencia de la cadena de suministro e implemente una planificación coordinada del uso del suelo.

Con esto, se podrían impulsar aumentos de productividad y minimizar el impacto ambiental más allá de los límites jurisdiccionales.