fbpx
34 °C Asunción, PY
4 de abril de 2025

Producción de soja baja 15%: entre la sequía, la presión global y el impacto local

La producción de soja en Paraguay enfrenta una merma del 15% respecto a las estimaciones iniciales, alcanzando alrededor de 8,5 millones de toneladas en la zafra primavera-verano. Además, también la sequía y las altas temperaturas afectan a la zafriña, que aún está en desarrollo, lo que confirma que este no será un año récord de producción.

Según Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco, aunque la situación no es tan grave como en 2022, el menor volumen impactará en la economía con una reducción…

La producción de soja en Paraguay enfrenta una merma del 15% respecto a las estimaciones iniciales, alcanzando alrededor de 8,5 millones de toneladas en la zafra primavera-verano. Además, también la sequía y las altas temperaturas afectan a la zafriña, que aún está en desarrollo, lo que confirma que este no será un año récord de producción.

Según Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco, aunque la situación no es tan grave como en 2022, el menor volumen impactará en la economía con una reducción en la entrada de divisas, el transporte y la inversión en maquinaria y vehículos. El Ministerio de Economía ya monitorea esta situación.

En cuanto a los precios, Pastore explicó que el mercado ya descontó el impacto climático, pero ahora se suman factores recientes como las medidas arancelarias entre EE.UU. y China. Esto podría beneficiar indirectamente a Paraguay a través de Argentina, su principal comprador de soja. No obstante, el impacto neto en los precios aún es incierto.

Desde hace un tiempo, el sector agrícola enfrenta grandes desafíos debido a las condiciones climáticas adversas y la variabilidad en la disponibilidad hídrica. Las altas temperaturas impactaron especialmente en la producción de soja, que depende en gran medida de condiciones climáticas favorables para alcanzar un buen rendimiento. Además, es un rubro relevante para la economía paraguaya por su efecto derrame en diversos sectores.

En este sentido, en una conferencia de prensa en Mburuvicha Róga, el miércoles, el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, reconoció que 2025 será un año difícil en términos económicos debido a la sequía.

“Si bien no ha sido tan mala como en años anteriores, esto tiene un alto impacto no solo en los grandes productores, sino en los productores medianos, y en cuanto al consumidor tiene su impacto en términos de los precios, que si bien no siguen subiendo de acuerdo a las mediciones del BCP permanecen en niveles elevados con relación a lo que es el salario de la gente”, explicó el secretario de Estado. 

Ante este escenario, afirmó que se requieren propuestas innovadoras para mejorar la percepción de la economía entre los consumidores, sin descuidar los factores que han fortalecido al país en el pasado.

PRODUCCIÓN INFERIOR A LA DEL AÑO PASADO 

Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), comentó que la zafra de primavera-verano es inferior a la del año pasado e inclusive a las expectativas iniciales del sector. 

“Tenemos alrededor de un 15% menos de las estimaciones iniciales y todavía faltan los datos que resulten de la zafriña que en este momento están en desarrollo, pero que también viene enfrentando esta ola de calor extremo que estamos teniendo y lluvias también escasas”.

Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco.

El mismo enfatizó que la menor producción tendrá un impacto en la economía, con una reducción en la entrada de divisas, menor demanda de fletes y un menor efecto derrame en el sector, lo que se traducirá en menos inversión y una caída en la compra de maquinaria y vehículos.

“La zafra ya está definida, de una expectativa inicial de alrededor de 10 millones de toneladas para la zafra, estamos en niveles de 8 millones y medio de toneladas. Tenemos un 15% menos respecto de lo que era la expectativa inicial”, detalló. 

Recordó que en la campaña anterior entre zafra y zafriña se llegó a 11.200.000 toneladas, y que en la actual correspondiente al 2024-2025, no se alcanzaría las 10 millones. 

“No va a haber un año récord de producción. No es tampoco una catástrofe como fue en el año 2022, pero sí va a ser un año con menos producción y con menos efecto de derrame del sector hacia otros hacia otras áreas de la economía”, aseguró el director ejecutivo. 

PRODUCCIÓN DE PAÍSES VECINOS

Pastore también detalló sobre cómo se encuentran la producción de los países vecinos. En este sentido, dijo que Brasil tiene una coyuntura muy particular por lo grande de su territorio, y cuenta con diferentes condiciones dependiendo de la región. 

Por ejemplo, en los estados vecinos al Paraguay, como Paraná y Mato Grosso del Sur tuvieron una condición parecida a la del Paraguay, pero Brasil tiene otras regiones donde continúa creciendo cada año. 

“Realmente Brasil no para de crecer en lo que es la producción agrícola de soja y otros rubros con lo que se espera que Brasil este año tenga una zafra mayor a la del año pasado. Entonces, por el lado de la oferta, Brasil está presionando mucho al mercado ofreciendo más y más productos”, comentó. 

Sostuvo que en Argentina, también enfrentan problemas debido a las altas temperaturas y la falta de lluvias. Aunque su cosecha es más tardía que la de Paraguay, ya redujeron sus estimaciones iniciales, con una zafra que se prevé menor entre un 10% y un 15% respecto a lo estimado.

PRECIOS Y COYUNTURA INTERNACIONAL

En cuanto a los precios, el representante de Capeco explicó que el factor principal que los está influyendo es la información climática, pero que ya fue incorporada en los valores actuales. 

Sin embargo, mencionó que lo más reciente es la coyuntura política, especialmente las medidas impuestas por Estados Unidos y China. Detalló que China aplicó un arancel a la compra de soja americana, lo que provocó una caída en el mercado de Chicago. No obstante, los precios en Sudamérica, especialmente en Brasil y Argentina, subieron, y que probablemente el gigante asiatico recurrirá a estas regiones para suplir la oferta de soja estadounidense.

En este punto añadió que esta situación indirectamente podría beneficiar a Paraguay, si se genera una mejora en lo que son las primas generales en la soja en Sudamérica. 

“Veremos cómo se comportan nuestras ventas al mercado brasilero. Brasil es el segundo principal destino en nuestras importaciones. Hemos vendido algo a inicio de año, pero en este momento las importaciones paraguayas de Brasil están principalmente concentradas en maíz y en arroz. No está yendo mucha soja en este momento en particular. Veremos a lo largo del año cómo se comporta. Y Argentina que sí continúa siendo el principal destino de nuestras importaciones de soja” acotó.

En otro momento señaló que ante esta coyuntura, el Banco Central estableció medidas transitorias para apoyar a los productores agrícolas en las regiones más afectadas, como San Pedro, Canindeyú, Caaguazú, Amambay y Concepción, donde se enfrenta la cuarta campaña consecutiva con dificultades. 

Sobre este punto, Pastore destacó que normalmente los productores no piden subsidios ni condonación de deudas, sino condiciones que les permitan cumplir con sus compromisos a través del tiempo y el esfuerzo.

Te puede interesar

Producción de soja 2022/2023 superará las 8 millones de toneladas y se mantienen las perspectivas de rebote económico

La actual campaña de soja ya arrojó el 50% de su cosecha y a pesar de que las lluvias no beneficiaron de igual manera a todas las regiones en que este grano es cultivado, se prevé que la producción al menos duplique los números del año pasado.

Desde los gremios informan que en el norte las lluvias fueron escasas y en algunos distritos los productores no pudieron levantarse de la sequía, pero algunos puntos de la región central y sur sí registraron aguaceros que ayudaron a tener hasta 4 mil kilos.

Este desempeño del principal rubro de exportación del país estaría marcando el inicio del tan anhelado rebote económico, aunque desde las aceiteras advierten que la capacidad ociosa se mantiene en el millón de toneladas e insisten en desplegar políticas de competitividad.

Gastronomía y pandemia: El efecto de la incertidumbre en un sector que mostraba atisbos de recuperación

El sector de restaurantes pasa por un momento delicado a nivel económico y financiero. Luego de un año muy difícil y tras señales de mejoría en el primer bimestre, el disparo de contagios y la falta de una conducción clara desde el Gobierno dieron un nuevo golpe a este segmento, que ahora necesita recomponer líneas y volver a negociar créditos.