El contexto cambiario en Paraguay continúa mostrando incertidumbre y volatilidad. A casi el cierre del primer trimestre del año, la cotización roza los G. 8.000, y la situación no parece que experimentará giros significativos en los siguientes meses.
Sobre esto, Gustavo Rivas, CEO de Atlas Inversiones, abordó diversos aspectos clave del actual mercado cambiario en Paraguay, incluyendo las perspectivas para 2025 y las recomendaciones para inversionistas.
Rivas explicó cómo el tipo de cambio en el país está influenciado por la oferta y demanda, con la intervención del Banco Central para evitar fluctuaciones extremas, y destacó que las tasas de interés no se reducirán en el corto plazo.
¿Cómo está actualmente el mercado cambiario y cómo funciona?
En Paraguay, con el advenimiento de la democracia a finales de los 80, principios de los 90, el tipo de cambio se fija por oferta y demanda. Es la variable económica que tiene mayor influencia de oferta y demanda, donde, obviamente, un participante importante como es el BCP interviene para eventualmente cortar picos de fluctuación. Es por eso que a ese mercado se le llama flotación sucia.
En Paraguay, nosotros tenemos un fortalecimiento del guaraní cuando se dan dos factores, o uno por lo menos, de manera importante. Cuando existe un diferencial de tasa entre guaraníes y dólares marcadamente superior, cuando el guaraní paga mucho más que la tasa en dólares, el agente económico apuesta por el guaraní porque en esa condición saca mayor rentabilidad. Hoy ese escenario no lo tenemos. Las tasas en guaraníes y en dólares están muy cercanas.
Entonces, ese agente económico ante esa situación en particular prefiere quedarse con la divisa americana, que es una moneda fuerte. El otro factor que determina el fortalecimiento del guaraní es cuando tenemos un ingreso importante de divisas.
Es decir, una balanza comercial marcadamente superavitaria, donde las exportaciones superan ampliamente las importaciones. Eso no tenemos en este escenario, no estamos viviendo esa coyuntura, o cuando tenemos un ingreso de divisas por inversión directa extranjera. Tampoco estamos viviendo esa condición en estos momentos.
Al analizar esa situación, nos damos cuenta que la perspectiva para 2025 es la de una presión sobre el tipo de cambio. Nosotros esperamos que la demanda siga superando a la oferta y sea el agente ecualizador dentro del mercado el Banco Central, saliendo a vender dólares para frenar una mayor devaluación del tipo de cambio en este 2025.
Con esta intervención del BCP, ¿En qué sitial podría estar el tipo de cambio en el 2025?
Exactamente dónde va a estar el tipo de cambio es bastante complejo. Lo que sí podemos es nuevamente analizar las variables y las condiciones que tiene el mercado. Paraguay ha emitido en moneda local en el exterior, es decir, ha convencido a inversionistas del exterior a invertir en moneda local a una tasa del 8,50%.
Eso significa que ese inversor alrededor del mundo está apostando por una moneda exótica, con un rendimiento que está superando los 400-450 puntos básicos sobre el rendimiento de un título americano.
La realidad es que ese inversionista se desprendió de dólares, que es su moneda de inversión, para apostar por una moneda en la cual espera que no tenga una devaluación de manera importante. Si nosotros miramos lo que ocurrió hace un año, el guaraní lleva una devaluación aproximadamente del 10%.
Entonces, ese inversionista que compró el título en guaraníes el año pasado en niveles del 7,50 – 7,60, con una devaluación del 10%, evidentemente ya entró en términos de dólares con un rendimiento negativo.
Entiendo que esta es una situación que es analizada por el Banco Central y los que conducen la actividad económica. Entonces, creemos que este 2025 va a haber una fuerza importante para evitar una mayor devaluación y que de esa manera ese inversor que está apostando en el exterior por Paraguay no vuelva a recibir un rendimiento negativo.
Entonces, creemos que la demanda va a seguir superando la oferta, pero vamos a tener una presencia consistente por parte del ente monetario para evitar una devaluación como la que venimos teniendo desde hace más de un año.
¿Existe fuga de dólares?
La operación de cambio realmente siempre va a tener dos patas. La primera es cuando yo ofrezco dólares por el lado de la oferta, pero del lado de la oferta tiene que tener una contraparte.
Entonces, cuando se está hablando de que hay fugas de dólares hacia Bolivia, la pregunta que tenemos que hacernos es: ¿con qué nos están pagando? Nosotros no tenemos una relación comercial importante con Bolivia, entonces suponer que están viniendo con guaraníes, como ocurrió en el caso de Argentina cuando teníamos el dólar blue, es muy poco probable.
Decir que hay fugas de dólares es una palabra muy fuerte y no se aplica a la realidad.
¿Cómo afecta esto a los inversionistas paraguayos?
Por un lado, tenemos al sector productivo esperando una reducción de tasas de interés en moneda local. Por otro lado, tenemos al inversionista buscando una rentabilidad que supere la inflación, que está en torno al 4 – 4,5%.
Cuando el Banco Central sale a vender dólares para mantener el tipo de cambio, no hay almuerzo gratis. Retira guaraníes del mercado.
Al retirar guaraníes, por más que la referencia del Banco Central esté en 5,75 – 6%, el sistema financiero percibe que no hay liquidez y sale a pagar por encima de la referencia.
En Paraguay, históricamente las tasas de interés se fijaron más por condiciones de liquidez que por la referencia del Banco Central o tasas internacionales como LIBOR o SOFR.
No vemos un escenario 2025 con una reducción de tasas.
¿Dónde conviene invertir en este escenario?
Si el inversionista tiene una inversión en guaraníes, cuyo rendimiento le generará flujo para enfrentar sus necesidades cotidianas, lo mejor que puede hacer es invertir en guaraníes.
Por otro lado, si el inversionista ya tiene su flujo asegurado en moneda local, y busca preservar su patrimonio a largo plazo, nuestra recomendación es que esa porción se quede en una moneda fuerte como el dólar.
La peor decisión que puede tomar un inversionista es especular con la moneda extranjera sin un análisis previo de sus necesidades financieras.