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20 de mayo de 2024

Lo que deja el 2023: Así fue la cautela empresarial alrededor del proceso electoral

El proceso de las elecciones no solamente puso en incertidumbre a los representantes políticos, sino que a la economía en su conjunto. Este año, precisamente en el primer trimestre, el ritmo de crecimiento de los créditos para las empresas se ha desacelerado de manera acentuada en comparación con otros meses, según datos del BCP.

Desde el sector privado, precisamente del Club de Ejecutivos, confirmaron que dicho periodo se caracteriza por un freno en la toma de decisiones importantes, debido a la incertidumbre que genera un cambio de timón en la conducción del país. Sin embargo, una vez culminado el proceso, la dinámica se normaliza.

Tal comportamiento se observó alrededor de los recientes comicios generales, ya que el ritmo se recuperó en las siguientes etapas del año. Desde el sector bancario indican que si bien el proceso electoral tuvo implicancias, también existieron otros factores que determinaron dicha desaceleración.

Si bien el negocio financiero o de intermediación es de los pocos que ni en la pandemia han registrado resultados negativos, fue uno de los que registraron un acentuado menor dinamismo durante el proceso de elecciones de este año. 

Específicamente, nos referimos al ritmo de incremento de las colocaciones de préstamos para el segmento empresarial que, de acuerdo con los datos del Banco Central del Paraguay (BCP), cayó a un mínimo de 6,7% en el primer trimestre del 2023

El informe de Estabilidad Financiera del BCP revela que el endeudamiento de las empresas se venía ralentizando ya para diciembre del 2022, con una variación cercana al 10% respecto a los montos con que había cerrado el 2021; pues en septiembre del año pasado, el aumento de esta cartera se encontraba en el orden del 15,6%. En marzo del 2023, este crecimiento era de 12,6% y alcanzó su punto máximo en junio (ver gráfico)

Vale mencionar que estos datos reflejan un menor dinamismo en el crecimiento de los préstamos, no así una variación negativa en nuevas colocaciones. 

Fuente: BCP

En la infografía se muestra que el menor dinamismo se da en marzo, mes previo a las elecciones generales que se concretaron el 30 de abril. 

Sin embargo, los datos de los meses siguientes revelan un cambio de tendencia con un dinamismo más positivo en el endeudamiento empresarial, evidenciando un crecimiento ya del 7,7% para septiembre.

El crédito al sector empresarial ha demostrado signos alentadores de mayor actividad económica local. Este aumento del 7,7% interanual representa el 28% del Producto Interno Bruto (PIB), impulsado por un ritmo de crecimiento acelerado en ambas monedas, según señala el Banco Central.

Teniendo en cuenta todas las cartera de créditos consideradas por el cálculo del BCP, el 28% del PIB en valores reales sería de USD 12.320 millones, utilizando el preliminar del PIB 2023. 

En el desglose del crédito bancario empresarial en moneda local, se observa un incremento del 5,1% interanual al cierre del tercer trimestre del 2023, destacando la influencia positiva de los préstamos destinados a la construcción, actividades inmobiliarias, comercio al por mayor y servicios. 

Este repunte refleja la confianza renovada en diversos sectores productivos, ya que en marzo del mismo año el ritmo era de 4,5%.

Mientras que en moneda extranjera, el crédito empresarial ha mostrado un crecimiento aún más pronunciado desde el último reporte, alcanzando un 10% hasta septiembre de 2023, desde el 8,9% en que se encontraba en marzo. 

Este aumento se atribuye a la concesión de créditos a empresas operantes en sectores clave como la industria, comercio al por mayor y menor, así como ganadería, agrega la banca matriz. 

Este repunte considerable se da en un marco de certidumbre, ya que desde el BCP reportan  una recuperación significativa en el sector empresarial paraguayo, superando los desafíos previos vinculados a eventos electorales. 

La diversificación de los sectores beneficiados por el aumento del crédito destaca la amplitud de la mejora en el dinamismo económico, brindando perspectivas optimistas para el cierre del año y el futuro del panorama financiero en el país.

En entrevista con MarketData, Jaime Egüez, presidente del Club de Ejecutivos, comentó que un freno dentro de un escenario de cambio de gobierno resulta normal y se repite cada cinco años. 

Considera que con este proceso, el sector empresarial disminuye el nivel de inversiones debido a que esperan que el panorama sea más claro y certero para el desarrollo de los negocios. 

También dijo que la desaceleración en la obtención de créditos es una tendencia esperada en el contexto actual, impactando tanto en los préstamos como en el capital operativo de las empresas.

Subrayó, además, que esta situación específica se originó en un escenario en el cual los candidatos ofrecieron discursos divergentes, intensificando considerablemente la incertidumbre en el entorno empresarial.

“El empresario, como primer punto, lo que busca siempre es certidumbre  y entender claramente cuál es el lugar donde está trabajando y cuáles son las condiciones que se van a dar. O sea, por ejemplo, cualquier elemento del sector político, una política pública que genera incertidumbre, va a impactar directamente la dinámica del sector privado” , explicó. 

En relación con la recuperación posterior a las elecciones, Egüez afirmó que los empresarios, al percibir certidumbre en el ámbito político, retoman sus actividades de manera normal. Este comportamiento se basa en el conocimiento previo de los planes de gobierno propuestos por Santiago Peña.

“Una vez concluido el período electoral y el aspecto político ya no está en discusión. se procede directamente a trabajar en los planes para el resto del semestre, basándose en una percepción clara de las propuestas del presidente actual”.

Jaime Egüez, presidente del Club de Ejecutivos

Por su lado, Rodrigo Ortiz Frutos, director de Banco Continental, explicó que el comportamiento en dicho periodo pudo haberse originado por una combinación de acontecimientos. 

Ortiz Frutos explicó que además del contexto político, el principal factor tiene que ver con el ciclo agrícola que influye notablemente en el comportamiento del crédito en el sistema. Cabe recordar que el 2022 fue un año con una merma importante en la producción agrícola, y por ende, también bajo en ingresos de dólares, producto de las ventas. 

El director sostuvo que en el 2023 eso mejoró, debido a las buenas condiciones climáticas y a que la economía empezó a recibir un importante flujo de divisas que permitió a lo agricultores (y toda la cadena de valor) pagar las obligaciones contraídas (sobre todo aquellos préstamos que se destinaron a capital de trabajo). 

En situaciones normales, este ciclo se revierte a partir del segundo semestre del año, cuando los agentes vuelven a tomar créditos en preparación para el nuevo periodo de siembra. 

“Claro está que el 2023 fue un año particular en términos eleccionarios, por lo que muchas decisiones de inversión pudieron haberse puesto en pausa, por la necesidad de tener visibilidad sobre la nueva configuración gubernamental”.

Rodrigo Ortiz Frutos, director de Banco Continental

“Adicionalmente, también muchas decisiones de gastos o inversión del Estado pudieron haberse pausado en este mismo contexto, impactando en el dinamismo de la economía, considerando el gran efecto multiplicador de estos en los demás sectores con necesidades crediticias”, agregó.

Añadió que en un entorno de tasas de interés elevadas (en línea con políticas monetarias más contractivas), las compañías son más renuentes a tomar deuda y tienden a licuar su liquidez. Este último aspecto fue revirtiéndose en la moneda doméstica.

Por su lado, Mauro Corvalán, gerente de banca privada de Banco Solar, explicó que en particular la entidad había acompañado esta dinámica, sin embargo, explicó que la desaceleración de los créditos estaba dada por el ciclo de la zafra, en el que los productores poseen ingresos y comienzan a saldar deudas, no así contrayendo préstamos.

“Este hecho se da debido a los ciclos zafrales, ya que en esta época del año, las empresas del agro perciben el concepto de sus ventas, esto hace que cancelen sus deudas, que luego serán retomadas para la siguiente campaña”.

Mauro Corvalán, gerente de banca privada de Banco Solar

Por su lado, Juan Carlos Martin, director de banco Atlas, en comunicación con MarketData opinó que el contexto de las elecciones jugó un papel importante en la colocación de préstamos, ya que se había generado dudas en el sector empresarial. Esto, sumado al ya mencionado contexto del ciclo de la zafra y a las refinanciaciones que se realizaron en 2022 en comparación con el 2023. 

“Estábamos a un mes de las elecciones y había muchas dudas de cómo iría todo, creo que eso tuvo que haber tenido un papel importante”, rememoró el directivo bancario, al transportarse al escenario de marzo pasado. 

Este año fue muy bueno y los créditos se pagaron bastante bien, me atrevo a decirte que el año anterior tuvo que haber sido un año de mucha refinanciación y este año, no. Entonces, por eso es que esa variación interanual cayó bastante”.

Juan Carlos Martín, director de Banco Atlas.

“El otro tema también, como es el mes de marzo y el resultado de las cosechas, también tiene relevancia porque es el momento en que vencen todas las carteras. Este año fue muy bueno y los créditos se pagaron bastante bien, me atrevo a decirte que el año anterior tuvo que haber sido un año de mucha refinanciación y este año, no. Entonces, por eso es que esa variación interanual cayó bastante”, concluyó Martin.

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