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22 de octubre de 2021

Bajante de los ríos: «El costo del comercio exterior paraguayo ha aumentado brutalmente»

Desde hace un tiempo, la industria portuaria está sufriendo los efectos de la bajante de los ríos, ya que existen menos ingresos de fletes, menos cargas y más días de viajes.

Ricardo Dos Santos, empresario del sector de puertos y logística, analiza esta situación y advierte que en los próximos meses podría empeorar.

Los ríos Paraguay y Paraná están registrando una bajante histórica, lo que afecta a varios sectores de la economía. Este comportamiento ya se viene arrastrando desde hace algunos años, pero en este 2021 la situación empeoró.

Las embarcaciones solo pueden transportar al 40% de su capacidad y los viajes se alargan porque se debe navegar más lentamente, por lo tanto, los productos llegan con retraso. Estos elementos hacen que los precios del comercio exterior paraguayo aumenten considerablemente. 

Ricardo Dos Santos, director en las empresas Navemar, Paramar, Paranave y Terminales Portuarias (Terport), habla sobre cómo afecta la bajante de los ríos a las industrias portuarias. Comenta las proyecciones para los próximos meses, cuándo se daría la recuperación del sector y opina sobre otras problemáticas del Paraguay.

– ¿Cómo está afectando la bajante de los ríos a las empresas que operan en este sector?

Nos afecta muchísimo, sobre todo en los últimos meses se ha publicitado mucho el problema de la bajante del río, ciertamente la bajante del año pasado fue excepcional, y la del 2021 tanto para el río Paraná como para el río Paraguay son bajantes históricas extraordinarias.

Pero este tema de los ríos es cíclico, hay años que uno escucha hablar de las inundaciones y toda la gente que vive en la rivera del río escapando de la inundación, y unos meses después una bajante terrible. Lo que ocurre es que los ríos Paraguay y Paraná normalmente tenían un ciclo de entre bajantes extremas de unos 10 a 12 años y entremedio llegábamos a los picos de las grandes inundaciones, hoy estos plazos se han modificado.

Tanto los meteorólogos y todos los especialistas en clima están estudiando este comportamiento en el mundo entero, no solo en nuestra región, tiene que ver sin duda con el cambio climático. 

– ¿La afectación a las empresas que operan en este sector es más grave este año o es igual que en años anteriores?

Desde el año 2020 nosotros venimos sufriendo una bajante muy significativa, esto nos afecta mucho a nosotros como empresas. Para tener una idea, embarcaciones de nuestra compañía Paranave que transportan contenedores pueden cargar aproximadamente unos 550 contenedores por cada embarcación y desde hace casi dos años estamos pudiendo utilizar nada más que el 50%, y en el último mes estamos con una utilización de 40% solamente.

Además, durante el mes de octubre y principio de noviembre debería todavía ponerse peor la bajante. En el caso de nuestras terminales portuarias, la de San Antonio (Terport) está con muy poco movimiento, igual que la mayoría de las terminales portuarias que están en la zona. 

En el caso de Terport de Villeta está recibiendo un flujo extraordinario de carga porque los barcos no pueden subir más arriba de Villeta. Hay dos terminales en esa zona que son las que han estado movilizando la mayoría de la carga en los últimos meses. 

– ¿Esta situación hace que aumente el precio de los servicios y, por tanto, al comercio exterior en sí?

El precio del comercio exterior paraguayo ha aumentado brutalmente, no solo un poco. Hay diferentes aspectos que analizar en este sentido, uno de ellos es la bajante, las embarcaciones no pueden realizar más viajes, al contrario, tienen que navegar más lentamente, muchas veces en muchos lugares no se puede navegar de noche, hay que esperar la luz del día, y toda la navegación se hace más lenta, esto implica mayor costo.

Por lo tanto, por un lado hay menos ingresos de flete porque están transportando mucho menos carga y, por otro lado, aumento de costo porque los viajes duran mucho más tiempo. Esto obviamente impacta sobre todo el comercio importador-exportador. 

Las compañías armadoras hemos implementado algunos recargos adicionales por bajante del río y por otros problemas, pero eso no alcanza a compensar nuestras pérdidas, sí aumenta directamente el costo de los importadores y exportadores. 

– ¿Esta situación impacta de igual manera al comercio importador y exportador?

Impacta enormemente en ambos, pero ha sido mucho peor en importación ya que en los últimos dos años los fletes marítimos se han cuadruplicado, hace tres años atrás se pagaba unos USD 4.000 por un flete desde un puerto de China hasta Asunción, hoy se paga USD 16.000 o USD 17.000 y esto sí es un impacto enorme sobre el comercio de importación, y nos perjudica a todos ya como país, incluyéndonos a nosotros como puerto o como compañía de transporte. 

Los recargos que tendría que haber en el flete para compensar las pérdidas son enormes y es poco probable que lo puedan absorber importadores y exportadores, y las demoras que se están produciendo en navegación en el río a nosotros nos causa un enorme perjuicio.

– ¿Cómo impactó la pandemia del Covid-19 en este sector?

Hubo muchos puertos alrededor del mundo que tuvieron que cerrar, sobre todo en China se usó mucho la práctica que en cualquiera de las terminales detectaban casos de Covid y cerraban el puerto entero por una cuarentena de 15 días. 

Esto empezó a generar una cola enorme de barcos, a veces había barcos marítimos esperando 30 días entre los puertos de carga y descarga, y esto obligó a las compañías marítimas a subir los fletes y prácticamente cuadruplicó el costo. Para nuestro comercio de importación y exportación es un golpe muy fuerte, y a nosotros como puertos locales y como compañía de transporte fluvial. 

– Según las estimaciones que manejan, ¿cuándo volverían a operar con normalidad?

Mientras se mantenga la condición de bajante del río no va a cambiar mucho y en el tráfico internacional se estima que hacia finales del 2022 se va a empezar a equilibrar la oferta y demanda y los fletes van a empezar a bajar a sus niveles históricos. 

Si se cumplen las perspectivas de meteorología de lluvias para la región y mejoran las condiciones, para marzo o abril del 2022 deberíamos empezar a retornar a un mundo normal, por llamarlo de alguna forma. 

– Por otro lado, ¿cómo observa la recuperación económica de Paraguay?

En este aspecto hay que meter un montón de análisis. Por un lado, nosotros tenemos como país un problema crónico de informalidad, se estima que entre el 40%  y 50% de la economía es informal, y para que el país realmente se reactive económicamente necesitamos reducir drásticamente los índices de informalidad. 

Por otro lado, bajo el punto de vista del día a día, está habiendo una recuperación, si el clima ayuda deberíamos tener una buena producción agrícola en el 2022, que tiene mucho peso en el movimiento y flujo de fondos en el país.

Además, si se puede mantener un dólar relativamente estable, las importaciones también deberían recuperarse para el año 2022, y esto genera un alivio generalizado sobre la economía.

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