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21 de abril de 2024

Buena dinámica económica y mayor conciencia sobre el seguro; factores claves en la expansión de este rubro

El mercado asegurador mostró una sólida recuperación…..

El mercado asegurador mostró una sólida recuperación al cierre de la primera mitad del ejercicio 2023/2024, con un aumento en la producción de seguros, una menor siniestralidad y una distribución equitativa de ganancias que impulsaron estos resultados. 

Las utilidades ascendieron a G. 217.000 millones, registrando un crecimiento del 77%. La estructura financiera se mantuvo sólida, respaldada por un aumento en activos e inversiones en renta fija local.

Desde Feller Rate explicaron que estos logros se fundamentan en la robusta actividad del sector agrícola y su influencia en la economía en general, facilitando así el acceso de más personas a los seguros.

El sector asegurador continúa recuperándose y dejando atrás los efectos de la pandemia y las cifras al cierre de diciembre del 2023 así lo demuestran. Si bien los datos que se observan en este periodo corresponden a la primera mitad del presente ejercicio, ya muestra una tendencia de lo que podría esperar para finales de junio. 

Entre algunas de las causas más importantes se encuentran la mayor captación de primas de seguros, una menor siniestralidad y la distribución más equitativa de las ganancias en comparación a las aseguradoras con matriz bancaria. 

De acuerdo a un informe elaborado por Feller Rate, la industria del seguro cerró diciembre con una producción en total de G. 1,9 billones, con un 10% de aumento nominal. 

El mayor dinamismo se explica por las carteras de automóviles, riesgos técnicos, accidentes personales y riesgos varios, que, en conjunto, crecieron en G. 200.000 millones. 

En esta misma línea, la siniestralidad experimentó una leve reducción de aproximadamente 2 puntos porcentuales, lo que contribuyó a mejorar el resultado técnico bruto en cerca del 20% en comparación con el año anterior para el mismo período. 

Esta mejora se vio respaldada por una significativa disminución de G. 220.000 millones en los gastos de siniestros, con ese resultado, la industria reportó utilidades después de impuestos por un total de G. 217.000 millones, lo que representa un impresionante aumento del 77% con respecto al año anterior.

Durante este período, el rendimiento de las inversiones alcanzó niveles similares, aproximadamente G. 102.000 millones, destacando un importante aporte del resultado técnico neto, que alcanzó G. 114.000 millones. 

Aunque se observó una disminución con respecto al segundo semestre del año anterior, se evidenció una mayor estabilidad en los excedentes técnicos, según lo señalado en el informe semestral del BCP. 

Asimismo, las utilidades del segmento bancaseguros continuaron encabezando en los resultados totalizando G. 113.000 millones, lo que representó el 50% de los excedentes totales. 

Estas ganancias se respaldaron con primas por un total de G. 296.000 millones, equivalente al 16% de la cartera total. En contraste, las aseguradoras no bancarias registraron resultados más modestos, con algunas incluso reportando pérdidas durante este período.

Feller Rate indica que en general los bajos resultados obedecieron a la falta de escala, los altos costos de desarrollo de canales masivos o la alta siniestralidad en el segmento de vehículos.

En lo que respecta al ramo de vida registró primas directas por G. 285.000 millones, sufriendo una disminución de G. 37.000 millones en la producción durante los últimos seis meses, siendo el único segmento que ha experimentado este declive. 

Esta reducción se atribuye en parte a la reestructuración del mercado de bancaseguros, que llevó a ajustes en tarifas y comisiones. Además, se vio afectado por las altas tasas de interés activas del sistema financiero, lo que redujo las colocaciones y refinanciamientos. 

A pesar de esto, un primaje resiliente y mejoras en la cobranza automatizada permitieron realizar proyecciones más optimistas respecto a los créditos técnicos morosos. Por otro lado, los resultados de inversiones se beneficiaron de la fortaleza del dólar, especialmente hacia el final del semestre.

En cuanto a otros segmentos, el segmento de caución mantuvo una producción estable, lo que refleja rezagos en la inversión pública e infraestructura estatal.

Por su parte, el agro seguro también mantuvo una producción estable, indicando una recuperación gradual después de ciclos complejos en el pasado. Sin embargo, persisten los riesgos climáticos, y los altos costos del reaseguro podrían obstaculizar la contratación de protecciones adicionales.

A nivel financiero, la estructura del mercado mantuvo su solidez, ya que el total de activos aumentó en aproximadamente G. 683.000 millones, con las inversiones contribuyendo con el 73% de este incremento. 

En cuanto a los créditos técnicos, mostraron un crecimiento moderado. Además, las reservas de primas no ganadas y de siniestros se incrementaron en línea con el aumento de la producción.

El crecimiento de la cartera de inversiones se basó principalmente en renta fija local, especialmente en Certificados de Depósito de ahorro (CDA) de entidades bancarias. Aunque en menor medida, las inversiones en renta variable local y en bienes inmuebles también experimentaron un aumento notable. Como resultado, el patrimonio del sector aumentó en aproximadamente G. 323.000 millones, impulsado por el aumento del capital social, las reservas y las utilidades generadas durante el ejercicio.

Al respecto, Eduardo Ferreti, director de Feller Rate en comunicación con MarketData explicó que el mercado mantiene su curso de cambios estructurales. Ya han concluido algunos cambios de propiedad institucionales, cuyas fusiones están en proceso. Junto con ello, el ingreso de nuevas aseguradoras de banca seguros se ha ido consolidando, alcanzando favorables resultados. 

Para el cierre de junio de 2024 se espera mantener la solidez de los resultados técnicos, lo que, en cierta medida, obedece a la fortaleza de los ingresos de la banca seguros. El segmento tradicional continuará presionado por la competitividad y los mayores costos de reaseguro. Junto con ello, la actividad económica más restringida podría incidir negativamente en la demanda de seguros. 

En este contexto, la crisis económica de los vecinos comerciales mantiene presiones sobre algunos seguros. Argentina sigue expuesta a permanentes crisis económicas, además de la presión interna por controlar su alta inflación. Todo ello continuará influyendo en la actividad comercial de frontera. 

Por otra parte, el reaseguro mundial sigue expuesto a los complejos eventos climáticos, incendios, crisis sociopolíticas, altas tasas de interés, reducción de la generación de negocios y mayores riesgos de arbitrajes y demandas judiciales. Finalmente, a diciembre de 2023 nueve compañías de las 34 activas, reportaron déficit técnico neto, por lo que dependen de los resultados financieros para alcanzar excedentes más favorables.

Se destacó que el crecimiento general observado en este período se atribuye principalmente a la mejor dinámica en los segmentos de seguros de automóviles, riesgos técnicos, accidentes personales y riesgos varios.

Asimismo indicó que la siniestralidad del segmento se redujo en unos 2 puntos porcentuales, logrando mejorar el resultado técnico bruto en cerca de un 20% respecto del año anterior a igual fecha. Esto permitió que la industria reportara utilidades después de impuestos por G. 217.000 millones, un 77% superior al año anterior. 

“En cuanto a la captación de primas, también se observa una mejor dinámica, podríamos atribuir esto a una mayor concientización de las personas en adquirir los servicios de una aseguradora”, resaltó.

En relación a la economía, Ferreti afirmó que el país ha mostrado una favorable resiliencia, sustentada en una matriz productiva estable y una inflación controlada e inferior al rango meta establecido por el BCP , con un mes de diciembre que superó las expectativas. No obstante, el BCP decidió bajar la tasa TPM a 6,5%, siguiendo una trayectoria escalonada de ajustes leves. 

En términos políticos, el país mantiene una adecuada estabilidad, logrando avanzar más allá de las crisis de algunas de sus fronteras, la exposición a sequías, los riesgos sociopolíticos globales, el aumento de la inseguridad pública y una etapa de importantes negociaciones de tarifas con sus pares de Itaipú Brasil. 

“La binacional aporta cerca de unos USD 500 millones anuales, aunque se espera que estos ingresos aumenten debido a que en 2022 concluyó el pago de los financiamientos del proyecto. El gobierno cuenta con un presupuesto de la nación (PGN) de USD 15.800 millones, plenamente aprobado, con un alza del 10% respecto del anterior”, puntualizó. 

Expectativas

En tanto, las expectativas para el país afirmó que son favorables, proyectándose un crecimiento del 4,5% para el cierre del año 2023, muy por sobre el de la región (1,9%). 

No obstante, para 2024 se espera una reducción del crecimiento, hasta 3,5%, basado en las difíciles condiciones del comercio internacional, ciertas economías cercanas muy deprimidas y la presencia de rezagos de inflación. 

“Los sectores de mayor dinámica son energía y agro. El país sigue expuesto a las altas temperaturas y a los riesgos climáticos, lo que supone un mayor apoyo del sector asegurador en evaluación de riesgos y oferta de mitigadores”.

Eduardo Ferreti, director de Feller Rate.

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