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29 de junio de 2022

Las desalentadoras perspectivas para el sector agrícola y su impacto en el crecimiento económico local

El sector primario, fundamental para el ingreso de divisas al país, pasa por uno de sus peores años, ya que en la campaña 2021-2022 se produjeron solo 3,4 millones de toneladas de soja, lo que significa una importante merma en relación a periodos anteriores y una pérdida que se estima en USD 2.800 millones, aproximadamente.

En este contexto, la Unión de Gremios de la Producción (UGP), advierte que no habrá recuperación en el segundo semestre ya que “un mal año de cosecha es un mal año económico” por lo recomiendan que las autoridades se centren en analizar la situación y buscar soluciones.

El sector agrícola de nuestro país, específicamente el de la soja viene experimentando desde hace varios años importantes crecimiento en su nivel de producción,  registrando récord incluso, llegando a los 10 millones de toneladas. 

Sin embargo, en la campaña 2021-2022 a consecuencia de la sequía su nivel de producción bajó drásticamente, que según los cálculos de la Unión de Gremios de la Producción (UGP) llegó a solo 3.418.917 toneladas. 

El ideal de producción ascendía a 10.500.000 toneladas, es decir, una merma de más del 50% en relación a periodos anteriores. Esto, además se traduce en una importante pérdida que según las estimaciones del citado gremio alcanza USD 2.800 millones para el país.

En este contexto, Héctor Cristaldo, titular de la UGP comentó que la mala campaña 2021-2022 registrada tendrá sus repercusiones en la economía del Paraguay y advirtió que no habrá una recuperación en el segundo semestre de este año. 

“Aquí el problema no es sólo combustible, el problema es que no hay soja para transportar, hay una pérdida de más de 7 millones de toneladas, porque este año tuvimos la peor cosecha en 25 años. Ni si se regala combustible a los camioneros no hay trabajo. Hay unos 260.000 viajes que no se realizan porque no hay productos para exportar” expresó Cristaldo.

Asimismo, con respecto a la movilización del mencionado sector, sostuvo que no es sólo por problemas económicos, sino existe un trasfondo político por el año electoral que se aproxima.

“Así como detrás de muchas invasiones hay padrinos políticos, también existen personas con intereses políticos detrás de estas manifestaciones” dijo.

Mala cosecha equivale a un mal año económico

En su boletín semanal, la UGP detalló que este año sólo se produjo un total de 3.418.971 de toneladas mientras que el ideal de producción era de 10.500.000 toneladas. Esa diferencia se traduce en una merma total de 7.079.633 toneladas, que significan una pérdida de USD 2.800 millones para el país.

Ante este escenario, Cristaldo expresó que “existen opinólogos que dicen que en el segundo semestre del año habrá una recuperación, sin embargo, no es así, porque sabemos que un mal año de cosecha es un mal año económico”.

Igualmente, resaltó que las autoridades locales deberían de realizar algún tipo de acción para poder paliar la situación en la que se encuentra el sector y buscar una alternativa para el año entrante. 

“Sólo si las autoridades se sientan y analizan la situación y las posibles soluciones, en vez de centrarse en campañas políticas, podremos pensar en una recuperación económica en el año 2023”.

Asimismo, expresó que se empezó a trabajar en los problemas del campo, pero que no se pudo avanzar ya que la agenda está contaminada por intereses políticos y mezquinos.

Falta de insumos a causa del conflicto

Por otra parte, en el boletín se indica que la producción de commodities en el mundo sufre el impacto de la guerra Rusia-Ucrania y el cierre del puerto de Shanghái-China, coyunturas que afectan los costos de los insumos de producción como fertilizantes, semillas y combustible, entre otros. 

Sobre este punto, Cristaldo, advirtió que por ello “puede faltar un 30% del abono, y eso representa casi un millón de hectáreas sin este insumo en Paraguay. Este problema no está en la agenda. Unos 21 millones de toneladas de potasio están entre Bielorrusia y Rusia y eso está bloqueado”.

Así también, el titular del gremio explicó que en diciembre el sector productivo planteó al Banco Central del Paraguay (BCP) una refinanciación o reestructuración a largo plazo para con los bancos, se dispusieron las resoluciones que flexibilizan las tasas de interés y demás, y con eso ya se dio una gran tranquilidad a los productores. 

“Los agricultores están negociando cada uno con su banco sin pedir subsidio” informó.

Además, señaló que la situación no golpea sólo al sector, sino a toda la cadena productiva y a las industrias, haciendo alusión a la falta de algunos insumos de la canasta básica familiar.

“Hace poco no se podía cubrir la demanda de huevos en los mercados, disminuyó el stock porque no había maíz, no había cómo alimentar a las gallinas. Lo mismo ocurre con la carne y la leche: toda la mala producción de granos tiene efectos en la cadena de alimentos”, indicó Cristaldo.

Para el dirigente, el panorama es grave y la clase política está distraída en la campaña para las elecciones de 2023. “Es normal que se haga campaña, pero también se deben poner las pilas en dar las condiciones para que los paraguayos sigan trabajando”, concluyó.

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