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1 de diciembre de 2021

Inversión extranjera: Paraguay y sus tareas ante una nueva normalización de política monetaria post-crisis

El mercado local adelanta para fines de este año la expectativa de retorno de la tasa de interés de referencia al nivel pre-pandemia de 4%, mientras que en el mundo la inflación también está llevando a ajustar los perfiles de los bancos centrales.

La última crisis financiera mundial dejó como experiencia que ahora se puede esperar un incremento de los flujos de inversión extranjera. Desde el BCP señalan las ventajas competitivas que el país debe afinar para aprovechar los beneficios de esta nueva etapa.

ANÁLISIS

La pandemia de COVID-19 causó en el 2020 una caída de 35% en los flujos de Inversión Directa (ID) a nivel mundial, mientras que en nuestro país estos recursos se contrajeron en 46,5%, según recientes datos difundidos por el Banco Central del Paraguay (BCP).

El bajón de la actividad económica que resultó del confinamiento de la población que se dispuso para frenar al virus y la incertidumbre que imperó en los mercados respecto al rumbo y el tiempo que tomaría esta crisis frenaron las decisiones de inversión durante meses. 

Pero ahora, una nueva etapa aparentemente se asoma. Con la reactivación del dinamismo económico y la consecuente aceleración de los precios, las tasas de interés se preparan para seguir un camino diferente a la generalizada baja que se aplicó desde que se inició la pandemia y bancos centrales, como el de Paraguay, inclusive ya iniciaron el proceso de normalización monetaria.

La experiencia que dejó la última crisis financiera mundial lleva a esperar un próximo período de incremento de los flujos de ID, a partir del mencionado aumento que empiezan a tener las tasas de interés en los diversos países. 

En este contexto, Paraguay debe afinar sus factores de competitividad para aprovechar los beneficios de esta coyuntura y entre ellos se destacan la estabilidad macroeconómica, la mano de obra altamente entrenable, la disponibilidad de energía y las condiciones tributarias, según apuntan desde el BCP.

El impacto de la pandemia en la inversión

El BCP calcula que nuestro país recibió USD 2.377 millones en flujos de inversión extranjera durante el 2020 y salieron USD 2.257 millones hacia las matrices en el exterior, lo que dejó un flujo neto (diferencia entre entrada y salida de ID) de USD 120 millones. Este monto cerró en casi a la mitad de los USD 225 millones de flujo neto de ID que se registraron en el 2019 y es el más bajo desde el 2010

El 2020 marcó la mayor salida de flujos de ID de Paraguay al menos desde 1996, en coincidencia con la fuerte incertidumbre que se apoderó de la economía debido a la pandemia de COVID-19. Fuente: BCP

“La pandemia lo que ha hecho es postergar los planes de expansión que tenían algunas empresas, y otras nuevas empresas que querían invertir en la región también han tomado la decisión de postergar estas inversiones, dada la crisis sanitaria mundial”, explicó César Yunis, director de Estadísticas del Sector Externo del BCP, en la conferencia de prensa de presentación del informe Inversión Directa 2020.

Al analizar los componentes de los flujos de ID en Paraguay durante el año pasado, se destacan los USD 139 millones en utilidades que las filiales remesaron a sus matrices en el exterior. 

Se repitió así la operativa del 2019, en que la totalidad de las utilidades generadas por estas entidades (USD 167 millones) fueron enviadas al exterior y no se reinvirtió en nuestro país siquiera parte de estos recursos. En este punto, Yunis destacó que a Paraguay le hace atractivo para la ID la libre movilidad de los capitales, lo que permitió a las empresas remitir estos flujos a sus matrices. 

La diferencia entre estos dos años analizados radica en la menor proporción de préstamos desde las matrices que recibieron las empresas extranjeras, ya que en el 2019 fueron de USD 155 millones y en el 2020 se ubicaron en apenas USD 38 millones; la capitalización también se redujo, de USD 237 millones a USD 221 millones. 

“Las filiales han remitido más recursos a las matrices atendiendo a la situación de incertidumbre de todo el 2020 por el tema de la pandemia”, agregó el técnico del BCP.  

Entre las actividades con mayor flujo positivo de ID en el 2020 figuran las comunicaciones y la intermediación financiera, ambas por USD 159 millones. 

En el primer caso, el resultado deriva de los USD 242 millones de préstamos que las filiales locales recibieron de sus matrices, mientras que remesaron la totalidad de los USD 83 millones que generaron en el ejercicio. Las entidades financieras, por su parte, reinvirtieron en Paraguay los USD 80 millones que generaron y se capitalizaron en USD 78 millones. 

Los flujos negativos de ID más pronunciados se dieron en el comercio, los servicios a las empresas, la agricultura y el transporte, con montos de USD 88 millones, USD 61 millones, USD 60 millones y USD 53 millones, respectivamente, siempre durante el 2020  

Los saldos de ID (el acumulado de la inversión extranjera que se establece en el país) cerraron así en USD 6.180 millones, con una reducción de 4,3% respecto al 2019 y en continua disminución desde el pico de USD 6.884 millones al que llegaron en el 2017. 

César Yunis aclaró respecto al menor stock de ID que se debe a la depreciación que vino experimentando el guaraní frente al dólar, ya que estos fondos se calculan en moneda local en los balances y luego se pasan a la denominación estadounidense. 

Los saldos de ID representan así el 17% del PIB, por encima del 13% al que llegaban diez años atrás.

Panorama post-crisis

Con el estallido de la pandemia de COVID-19, las perspectivas económicas se tornaron negativas tanto por el freno a la actividad que supuso el control del riesgo sanitario como por la incertidumbre respecto al momento en que se podría salir de tal situación. 

La respuesta que dieron las autoridades monetarias alrededor del mundo consistió en reducir las tasas de interés, en busca de un consecuente abaratamiento del crédito que impulse un mayor dinamismo de los sectores, dentro de lo posible. 

En el caso de Paraguay, la decisión del BCP fue recortar la tasa de política monetaria (TPM) hasta un mínimo histórico de 0,75% y mantenerla en ese nivel durante un año. Tras las señales de reactivación del mercado y la escalada de la inflación, los ajustes de la TPM tomaron una dirección opuesta y en agosto de este año se inició el proceso de alza.

Actualmente, la TPM se encuentra en 2,75% y los agentes económicos esperan que retorne al nivel pre-pandemia de 4% ya a fines de este año, según señalaron en las más recientes encuestas de Expectativas de Variables Económicas (EVE), recogidas por el BCP. 

Hace un mes, esta proyección de la TPM para el cierre del 2021 se encontraba en 2% y se vaticinaba un aumento a 2,50% para el 2022. 

Los agentes económicos ajustaron al alza tanto sus proyecciones de inflación como de corrección de la tasa de política monetaria, en las encuestas de noviembre. Fuente: BCP

Esta aceleración en cuanto al tiempo que le llevaría al BCP ubicar a la tasa de interés de referencia en niveles neutrales coincide con lo que la banca matriz manifestó en su comunicado de octubre, donde anunciaba que los incrementos esperados tanto para noviembre como para diciembre estarían en línea con la última modificación -de 125 puntos básicos- que se había realizado en el décimo mes del año.

Estas medidas de política monetaria no son exclusivas de Paraguay, como tampoco lo es la suba de la inflación. En países avanzados como Estados Unidos también se prevé un mayor nivel de tasas de interés para los próximos meses, lo que configura un nuevo escenario para la atracción de inversión extranjera. 

La experiencia de la más reciente crisis internacional -que fue el descalabro financiero que se inició en el 2008 tras la quiebra de Lehman Brothers- revela que cuando se normalizan las políticas monetarias y se corrigen al alza las tasas de interés que fueron reducidas para contener los momentos difíciles, se viene un periodo de importante incremento de la ID. 

Miguel Mora, economista jefe del BCP, se remontó a este periodo de la última década para adelantar los efectos que pueden generar los actuales ajustes de las tasas de interés en el mundo. Específicamente, mencionó el máximo incremento de ID que se dio en la post-crisis financiera, que se registró en el 2015 y estuvo cerca del 45%.

“Ya tuvimos un proceso de normalización de la política monetaria en el año 2013, aproximadamente, cuando con el discurso de (Ben) Bernanke (en ese entonces presidente de la Reserva Federal) se había dado inicio a ese proceso de normalización en los Estados Unidos. En los años 2013, 2014 y 2015, que son los periodos de este proceso de normalización, el flujo de inversión directa neta ha sido bastante importante”, relató.  

No obstante, Mora advirtió que los inversores también se fijan en otras variables para tomar sus decisiones, no solo en la tasa de interés que les resulte más conveniente. En este contexto, consideró que se debe mantener el equilibrio macroeconómico y volver a sentar las bases para un crecimiento sostenido, a fin de proyectarnos como un país atractivo para las inversiones. 

“Hay otros factores detrás de la radicación de inversión extranjera directa en los países, eso guarda relación con las perspectivas económicas que se tienen en el país, con la estabilidad macroeconómica que es algo bastante relevante para las inversiones de mediano y largo plazo”, manifestó el economista. 

Añadió a los bajos niveles de impuestos, la mano de obra altamente entrenable y la condición de exportador neto de energía eléctrica entre los factores que también se tienen en cuenta para la radicación de capital extranjero. 

“Recordemos que la ID, respecto a la inversión de cartera, implica un mayor compromiso de la empresa con el país, compartiendo tanto los buenos como los malos momentos, a partir de que una empresa se radica en el país”, agregó. 

Sectores con mayor potencial en Paraguay

César Yunis mencionó, por su parte, a la producción de alimentos, el desarrollo inmobiliario y el transporte entre los sectores que mayor potencial tienen para aprovechar las oportunidades de atracción de inversión extranjera, ya que los observa con todavía “mucha producción por procesar”. 

La intermediación financiera es la actividad que más saldo de ID tiene en nuestro país, con una participación de 20% en los registros al 2020 y recursos acumulados por USD 1.238 millones. En segundo lugar se encuentra la elaboración de aceites, con una incidencia de 13,9% y USD 861 millones; siguen el comercio (12,5% de presencia y USD 773 millones), el transporte (9% y USD 557 millones) y la agricultura (5,9% y USD 365 millones). 

En cuanto al origen de la inversión extranjera en nuestro país, los más importantes son España, Estados Unidos, Países Bajos, Brasil, Uruguay y Chile. 

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