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19 de abril de 2024

Pandemia y pobreza: ¿Cómo impacta la actual inflación en el poder adquisitivo de las familias paraguayas?

El Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza se conmemoró este 17 de octubre, en un contexto de alto nivel de inflación en el mundo como consecuencia del proceso de recuperación tras la pandemia.

Esta situación tendrá incidencia en la pobreza de las familias paraguayas, tanto monetaria como multidimensional, con el riesgo de que la pérdida del poder adquisitivo agrave los problemas estructurales, advierten desde el INE.

ANÁLISIS

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicó su último informe sobre el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Erradicación de la Pobreza, el 17 de octubre. En el reporte se puede observar una serie de variables relacionadas con nuestro país y las vulnerabilidades que siguen aquejando al Paraguay. 

Achim Steiner, administrador del PNUD, destacó que  la pobreza extrema está aumentando por primera vez en una generación. Solo en 2020, hasta 100 millones de personas cayeron en la pobreza debido a la pandemia, a nivel mundial. 

Sin embargo, más allá de los ingresos, las personas experimentan distintos tipos simultáneos de pobreza en su vida diaria y, por ejemplo, uno de cada tres niños y niñas de todo el mundo quedó excluido de la educación a distancia cuando se cerraron las escuelas en el marco de los confinamientos que se dispusieron en los diversos países. Este tipo de cuestiones es lo que mide el IPM, más que solo ingresos. 

El acceso a educación, seguro social, vivienda digna o jubilación son tópicos importantes para este indicador, que busca diferenciar el mero flujo de ingresos de las personas y familias de las condiciones reales de vida en las que se desenvuelven. Así también, se contemplan las dificultades que tienen estas personas para salir adelante, con los impedimentos que supone la pobreza multidimensional.

Este informe revela que unas 1.300 millones de personas viven actualmente en situación de pobreza multidimensional, lo que representa a uno de cada seis adultos y a uno de cada tres niños en el mundo. El 84% de estas personas vive en zonas rurales de los distintos países que conforman el índice, lo que denota las dificultades que supone vivir alejado de una ciudad, incluso hoy en día. 

¿Cómo estamos por casa?

Solo en América Latina, hay 37,4 millones de personas que viven bajo condiciones de pobreza multidimensional. 

El PNUD apunta que, en el caso particular de Paraguay, los datos exponen que en el periodo 2016 – 2020 el IPM pasó de 0,140 a 0,094, representando así una reducción del 32,97%, mientras que cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) refieren que el 25% de la población paraguaya vive bajo condiciones de pobreza multidimensional.

En este sentido, Naciones Unidas explica que la protección social de emergencia durante la pandemia de COVID-19 ha sido menos frecuente en países con valores altos del índice de pobreza multidimensional.

El PNUD detectó que menos del 50% de las familias recibió algún tipo de asistencia social durante la pandemia, en Paraguay.

El documento apunta, además, que millones de niños en todo el mundo se detuvieron en la escuela durante la pandemia de COVID-19. La interrupción de la educación formal fue más frecuente en países con IPM más altos (es decir, con más pobreza multidimensional) y es importante mencionar que en Paraguay este fue un grave problema, dada la falta de accesibilidad a internet de muchas familias. 

Otro de los aspectos relacionados con la pobreza multidimensional, desde su lado estructural, es que en los países con un puntaje alto en el IPM suele haber un alto porcentaje de trabajadores por cuenta propia. En este sentido, el informe apunta que las consecuencias económicas de la pandemia imponen una pesada carga a las personas que tienen un empleo informal o precario. 

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Generalmente, las personas que trabajan sin un salario fijo se encuentran entre los grupos de mayor riesgo de sufrir perturbaciones en los medios de subsistencia sin seguro social.

Según la encuesta realizada por el PNUD en Paraguay, casi la mitad de los trabajadores mayores 18 años no son trabajadores asalariados y están expuestos a este tipo de vulnerabilidad.

Inflación en 2021

Como se ha mencionado anteriormente, Paraguay, así como el mundo, enfrenta actualmente el problema de la suba de precios como consecuencia del aumento repentino de la demanda en el mundo, en el proceso de reapertura luego de la etapa más dura de la pandemia. Esto no es un elemento menor en el análisis de la pobreza monetaria ni multidimensional de cara al futuro. 

Al ser consultado sobre este asunto, Iván Ojeda, director del INE, explicó que la pérdida del poder adquisitivo de los paraguayos representa un riesgo para el IPM. Datos del Banco Central apuntan que la inflación de 12 meses ya ha superado ampliamente el centro de la meta, sobrepasando inclusive el 6% que se tiene como tope del rango en que se permite fluctuar a este indicador.

Ojeda apuntó que la pobreza monetaria va a ser afectada en alguna medida por la inflación, ya que si aumentan los precios y no mejoran los ingresos de los ciudadanos, esto también tendrá una repercusión. El encarecimiento de la canasta básica de alimentos va a afectar al bolsillo de las familias y, de persistir, esto podría transpolarse incluso a otras dimensiones de la pobreza.  

Si bien la pobreza monetaria es apenas un indicador, es importante tener en cuenta que en este caso particular, la pérdida del poder adquisitivo se da por dos motivos. En primer lugar, un menor nivel de ingresos luego de la crisis sanitaria y económica generada por la pandemia el año pasado, y una subida de precios que viene por el lado de los alimentos y el combustible, productos muy sensibles para la canasta.

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“La inflación también va a afectar en alguna medida a la pobreza multidimensional, pero esta es más bien estructural. Por ejemplo, si bien medimos ocupación y subocupación, también medimos si a una persona en el hogar le falta aporte jubilatorio o vemos la materialidad inadecuada de la vivienda, estos son temas estructurales que no varían mucho de un año a otro”, puntualizó el titular del INE. 

Iván Ojeda apuntó que, de hecho, las transferencias monetarias del Gobierno a las personas vulnerables en el contexto de la pandemia mitigaron el impacto de la crisis sobre la pobreza en el país. Sin embargo, este año el nivel de subsidios está lejos de ser el del año pasado y esto se suma a la subida general de los precios, por lo que el riesgo de un impacto sobre la pobreza está latente. 

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De hecho, cabe recordar que a principios de este año, el INE apuntaba que las transferencias monetarias realizadas por el Gobierno a la población vulnerable (Pytyvõ, Tekoporã y Adultos Mayores) evitaron que la pobreza monetaria trepe al 30,1% en 2020, cuando el índice de pobreza subió hasta el 26,9% de la población

Unas 264.590 personas retrocedieron así en su nivel de vida con el estallido de la pandemia en Paraguay. Sin embargo, el Instituto estima que cerca de 233.000 personas no cayeron bajo la línea de pobreza gracias al auxilio económico implementado para contener los efectos de la pandemia durante el año 2020 en nuestro país.

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